La guía para recompensar a los trabajadores y trabajadoras del futuro

Foto: Preply
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El 1 de mayo se celebra el Día Internacional de los Trabajadores y hay una guía para recompensar a los trabajadores y trabajadoras del futuro para que sean valorados y no se vayan a otra empresa
La guía para recompensar a los trabajadores y trabajadoras del futuro

Uno de los mayores retos de las empresas es integrar en sus plantillas a los miembros de las nuevas generaciones, los zetas y los alfas. La curiosidad que generan no está exenta de razón: los expertos en RR.HH. coincidimos en que están muy alineados con sus valores y pueden ser muy críticos con las organizaciones que se alejan de su forma de ver el mundo.

Además, de acuerdo con otras investigaciones, necesitan que sus logros sean valorados más que sus antecesores, en concreto, hasta 3 veces por semana. Es por ello que las empresas deben aprender a recompensar correctamente su desempeño, si no quieren perderlos. 

Los menores de 25 años pueden mostrar un menor apego hacia las organizaciones que no se alinean con sus pasiones y valores. Según una encuesta realizada recientemente por Preply, para el 59% de los zetas y los alfas, trabajar en algo que les apasione es su prioridad, 12 puntos porcentuales por encima del salario. 

En este contexto, las empresas, y más específicamente los responsables de recursos humanos, necesitan aprender a recompensar adecuadamente a los empleados si queremos mantener el talento a bordo. “El riesgo de no hacerlo es que se vayan a otra empresa que sí sepa recompensarlos” afirma contundente Andreas Kyprianou, director de operaciones con personas, compensación total y análisis de Preply.

Hay una serie de recomendaciones para aprender a reconocer de manera efectiva y evitar la fuga de cerebros, tan costosa para las organizaciones:

1- Las recompensas y los elogios pueden mejorar de forma notable el compromiso de los empleados. Pero esto solo sucede si son percibidos como auténticos.  Valores como la sensación de seguridad y la lealtad se incrementan si los empleados sienten que sus logros son tenidos en cuenta y mejora el nivel de productividad, un aspecto que se traslada al balance económico de la organización. Sin embargo, hay una manera correcta de apreciar a los empleados. Para Kyprianou, “muchas empresas aún no comprenden completamente el concepto de elogio o reconocimiento y no lo incorporan en su cultura diaria. Recompensar a los empleados es como construir una casa. Así que antes de poner cuadros elegantes en la pared o un televisor de 50 pulgadas, necesitas construir los cimientos correctos (y levantar paredes, instalar puertas y ventanas)”.

2- Salario alineado con el mercado. Hoy en día es más sencillo que nunca obtener datos precisos sobre el  salario medio de casi cualquier tipo de puesto, algo de lo que los zetas, que forman parte de la primera generación de nativos digitales, una transparencia de la que saben sacar provecho a la hora de negociar un salario o de cambiar de empresa. “La tabla salarial tiene que estar fundamentada correctamente en base a datos objetivos” explica el director de operaciones de personas de Preply. En este sentido, se debe contar con un sistema de revisión continua y verificar que hay equidad interna (por ejemplo, un recién llegado no debería, a priori, estar ganando mucho más dinero que alguien que lleva años en la empresa).

3- Ofrece beneficios, además del salario, que tengan sentido para los empleados. No hablamos de café gratis o fiestas trimestrales, sino de beneficios que tienen un impacto notable en el bienestar de los empleados como un seguro de salud, apoyo psicológico o planes de pensiones, planes de formación o actividades físicas. “Lo ideal es tener un sistema de beneficios por módulos en el que los empleados puedan escoger los programas que mejor se adapten a su situación vital (por ejemplo, puede que un empleado joven y sin hijos prefiera pases de gimnasio a un plan de pensiones o que otro que quiera mejorar en su empleo opte por las clases de idiomas)” detalla Kyprianou. .

4- Cuenta con un sistema de reconocimiento. Esto incluye desde los elementos más estructurados como las revisiones de desempeño y las revisiones salariales, hasta formas informales de reconocimiento como menciones durante las reuniones. Es vital que la organización tenga una cultura corporativa en la que se reconozca y recompense un buen desempeño. “Sólo entonces se podrá comenzar a “llenar la casa” con cosas elegantes, como oficinas agradables, café gratis y otras ventajas geniales”, explica el experto de Preply. 

La encuesta realizada por la plataforma de aprendizaje de idiomas con sede en Barcelona para tomar la temperatura a los trabajadores más jóvenes reveló que un 13,8% tiene como prioridad que su empleo le permita viajar por el mundo y practicar otros idiomas en su día a día. No es de extrañar que las clases de idiomas sean uno de los beneficios corporativos más valorados por los empleados. Aprender un idioma permite a los empleados obtener recompensas externas al conocer un nuevo idioma (por ejemplo, oportunidades laborales en diferentes países, trabajar más fácilmente con compañeros de otros países) e internas (apreciar un nuevo idioma y cultura, poder ver películas en versión original, etc.).

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