Una marcha motorizada protestó contra las nuevas restricciones de Madrid 360 que comienzan mañana

Foto de archivo
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Los denunciantes recuerdan que para muchos autónomos su vehículo es imprescindible para desarrollar su trabajo
Una marcha motorizada protestó contra las nuevas restricciones de Madrid 360 que comienzan mañana

Cerca de 200 conductores de vehículos entre coches, motocicletas y furgonetas protestaron ayer sábado en por carreteras y calles de Madrid para protestar por las nuevas restricciones que entrarán en vigor mañana lunes dentro del plan Madrid 360 del Ayuntamiento, ha informado la Asociación Vehículos Afectados por Restricciones Medioambientales (AVARM) en un comunicado.

La marcha motorizada salió de Valdebebas y recorrió varios tramos de la M-40, y calles de Hortaleza, Canillas, Canillejas, Ciudad Lineal, La Elipa, Moratalaz, Vallecas, pasando por el puente de Ventas y finalizando frente a la Asamblea de Madrid, sede del gobierno regional que tanto dice defender a los madrileños y la 'Libertad'.

Los vehículos estaban decorados con carteles como 'Nosotros pagamos, nosotros circulamos', 'Políticos mi vehículo no va al desguace: Votaré en consecuencia', o 'Libertad de circulación', que llamaron la atención de los peatones y otros conductores.

"La entrada en funcionamiento de la nueva fase de la Zona de bajas emisiones de todo Madrid de 604 kilómetros cuadrados supone que desde el 1-1-24, unos 440.000 turismos de residentes en la Comunidad de Madrid que no pagan el IVTM en la capital no van a poder circular por ninguna vía pública urbana de titularidad municipal del municipio de Madrid, con las dificultades que esto va a suponer para llegar a centros de trabajo, hospitales, colegios, guarderías, clínicas veterinarias, comercios, talleres, hostelería, etc.", denuncian.

Esto supone, según la asociación, realizar una "triple discriminación" en los criterios de acceso y circulación: entre propietarios de turismos y de otros vehículos; entre personas que pagan el IVTM en un municipio y los que no lo pagan; y en función de la antigüedad del vehículo.

"Si los coches que no pueden circular son los más antiguos y los que sí pueden hacerlo son los más modernos (y los más caros) ¿Se regula la libre circulación de los ciudadanos en función de su renta y patrimonio?", se preguntan.

La AVARM señala que todos estos vehículos se van a derivar hacia autopistas como la M-40 o M-50 "aumentando el tráfico y los atascos y, por tanto, provocando más contaminación, más kilómetros recorridos para llegar al destino y más gasto en combustible; o, en otros casos, a un mayor uso del transporte público, que no está preparado para absorber al 62% de dichos conductores (272.000 personas), que son los que estima el Ayuntamiento que tendrán que usar el transporte público, todo dentro de una situación de inflación y crisis económica donde muchas familias no pueden renovar su vehículo".

Los denunciantes recuerdan que para muchos autónomos su vehículo es imprescindible para desarrollar su trabajo, y para muchos asalariados es necesario para poder desplazarse en un tiempo prudencial a su trabajo. "Estas restricciones al uso del vehículo privado suponen además cientos de horas perdidas de nuestras vidas al año, en las que se pierde conciliación familiar y tiempo personal. Y el tiempo amigos, no tiene precio y no puede recuperarse", apuntan.

La asociación también indican que los vehículos son de personas, que muchas viven fuera de núcleos urbanos y necesitan ir a trabajar. "No todo el mundo puede ir a trabajar en transporte público porque no todo el mundo vive en lugares con autobuses, metro o cercanías a una distancia y con horarios razonables, y el plan de crear aparcamientos disuasorios en la periferia por parte del Ayuntamiento (gobernado por el Alcalde que iba a acabar con Madrid Central y eliminar las restricciones) lleva años paralizado", concluyen.

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