El Parlamento Europeo abre la puerta a una formación reglada para los conductores

Un coche de autoescuela. Foto de archivo
Un coche de autoescuela. Foto de archivo
La Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) se muestra a favor de una medida que ya se aplica en la mayoría de países de la Unión
El Parlamento Europeo abre la puerta a una formación reglada para los conductores

El Parlamento Europeo lleva a pleno la formación reglada para la obtención del permiso de conducir enfocada a mejorar la capacitación de los conductores en Europa. La propuesta de directiva europea del permiso de conducción pone encima de la mesa una medida que ayudaría a España a recuperar la senda en la reducción de la mortalidad causada por la siniestralidad vial, según nota de prensa de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE).

El martes 27 de febrero se debatirá en el Parlamento Europeo el informe de la Comisión de Transporte y Turismo sobre el proyecto de directiva del permiso de conducción. La eurodiputada francesa al frente de la Comisión de Transporte del Parlamento Europeo, Karima Delli, defenderá en el marco de la propuesta de directiva una formación reglada para los conductores enfocada a primeros auxilios, factores de riesgo y grupos vulnerables. Estos módulos de concienciación, que durante años ha venido defendiendo CNAE, están contemplados en la legislación española que establece la posibilidad de desarrollarlos. 

La armonización de la formación reglada en el conjunto de la UE, que se debate esta semana en Estrasburgo, ya se aplica en la mayoría de los Estados miembros. Un estudio de la Universidad de Valencia que abarca 31 países europeos, demuestra que en el 80% ya existe algún tipo de formación reglada. 

En este sentido, «España no se puede quedar atrás», asegura el máximo responsable de CNAE, Enrique Lorca. El también presidente de la Asociación Europea de Autoescuelas (EFA) insiste en que "la mayoría de los países europeos ya ha reconocido la importancia de una formación teórico-práctica reglada y las políticas internacionales de seguridad también han identificado la formación del conductor como un pilar clave en la reducción de muertes y lesiones en carreteras".

La armonización de los estándares de formación entre los Estados miembros de la UE es crucial para garantizar que los conductores en bloque tengan un nivel similar de competencia y concienciación. Las disparidades en los requisitos de formación pueden traducirse en desequilibrios en las habilidades y el conocimiento de los conductores.

La formación reglada contribuiría al objetivo de la Unión Europea de reducir en 2030 el número de fallecidos en la carretera a la mitad (en 2022 ascendieron a 20.640), con la finalidad de que en 2050 haya cero víctimas mortales.

Las distracciones: un factor de riesgo en aumento

Bruselas enfatiza en su informe "Distracciones al volante" en la necesidad de actuar a todos los niveles (viario, automovilístico y humano) para luchar contra un factor de riesgo cuyo papel en los siniestros graves no deja de aumentar. En este sentido, la Comisión Europea coincide con los expertos en seguridad vial, entre ellos el Consejo Superior de Tráfico, en reforzar la concienciación vial de aspirantes y conductores.

Según la encuesta ESRA (European Survey Research Association), entre el 65% y el 80% de los europeos cree que, a menudo, el uso manual del dispositivo móvil es la causa del siniestro vial. España y Portugal lideran el ranking con el 80%.

La evidencia empírica resulta indiscutible: una proporción considerable de accidentes de tráfico se origina a partir de errores humanos. La concienciación sobre las graves consecuencias que puede tener vulnerar la norma ayuda, de manera efectiva, a interiorizarla y facilita su cumplimiento. Sólo la formación vial y los conocimientos adecuados permitirán que otros factores asociados a la conducción como la infraestructura, la conectividad o la tecnología contribuyan de manera eficaz a reducir la siniestralidad vial.

En palabras de Lorca, "resulta alarmante que actividades que entrañan menor riesgo requieran formación, mientras que una actividad que implica un riesgo inherente significativo, como es conducir un vehículo, no cuente con un estándar uniforme de formación en toda la Unión Europea". No conviene perder de vista que "conducir un vehículo implica compartir un riesgo con otros usuarios de la vía, por lo que es esencial que los conductores estén preparados para esta responsabilidad", añade el presidente de CNAE.

El representante de la patronal española concluye: "la Organización Mundial de la Salud recuerda que los siniestros de tráfico son evitables y la formación vial adecuada, el camino hacia la prevención".

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