"Soy camionero y me despidieron por acogerme al derecho de la baja de paternidad". Opinión

Imagen de un conductor de camión. Foto de archivo
Imagen de un conductor de camión. Foto de archivo
Una abogada laboralista nos ha enviado un correo electrónico en el que describe la indignante situación que atraviesa un camionero al que defiende en la demanda contra una empresa española de transporte de mercancías por carretera
"Soy camionero y me despidieron por acogerme al derecho de la baja de paternidad". Opinión

Al correo electrónico de Diario de Transporte: [email protected], nos ha enviado una abogada laboralista, la información sobre un caso en el que está defendiendo la demanda de un camionero que ha sido despedido simplemente por informar a su empresa que tenía previsto acogerse al derecho de baja por paternidad . Al tratarse de un caso que está pendiente de ser juzgado, hemos ocultado los nombres, tanto de el conductor profesional que demanda, como el de la empresa y los de todos aquellos datos personales que puedan estar sujetos a la Ley de Protección de Datos; aunque lo realmente importante es lo que se la sucedido a este camionero.

El despido:

"¡Hola!. Soy abogada laboralista, en primer lugar, antes de continuar relatando el siguiente caso de un camionero que defiendo en mi despacho, les pido por favor que publiquen este correo electrónico por que se trata de un auténtico drama laboral. Les explico a continuación: 

Quiero contarles la historia de un cliente mío que les expongo aquí: Los nombres de personas y empresas son ficticios, al tratarse de un caso que aún no ha sido juzgado en el Tribunal de lo Social que le corresponde. 

Se trata del drama laboral de Mateo, padre de cinco hijos, junto a sus dos últimas experiencias laborales, para que vean los lectores como se comportan algunas empresas de transporte de mercancías por carretera de este país, y la gran estafa que representa para algunos camioneros y camioneras su oficio. Mateo (nombre ficticio), trabajaba en la empresa de Castilla la Mancha, H.J.M.P., donde llevaba dos años conduciendo un megatrailer de 25 metros y un peso máximo de 60 toneladas, por el cobraba un sueldo de 2.400 euros al mes, recorriendo una media de 14.000 kilómetros al mes, eso si, siempre de noche.

El pasado mes de febrero decide avisar con un mes de antelación a la empresa, que para el mes de marzo nacería su quinta hija, por lo que había decidido acogerse a su derecho de la baja por paternidad. Mateo avisó a la empresa por un correo electrónico, ya que por un burofax le cobraban 10 euros, y pensó que con esos 10 euros podía comprar una caja de 6 litros de leche y poco más; así que avisó a la empresa a las 8 de la mañana y a las 11 ya estaba despedido, pero ahora viene el comportamiento mezquino de la empresa.

A las 11 de la mañana, Mateo recibe una llamada en la que le comunican que tiene que pasar por la oficina de la empresa a firmar las nóminas; el habría tenido que salir a trabajar a las 7 de la tarde, así que le dice el jefe que pasará una hora antes, para después ir a trabajar. su jefe le dice que perfecto. Cuando llega a la oficina le saludan sus ocho compañeros, se va y habla con el responsable de mantenimiento al que le pide unos guantes, que le dan, después firmar todos los papeles y decide irse a trabajar, pero le llaman por teléfono antes de llegar a su automóvil, diciéndole que se vaya para su casa porque ese día no hay viaje, alegando un motivo concreto.

Se va para su casa y llama al responsable de la empresa cargadora desde la que hubiera tenido que salir cargado con el megatrailer, el encargado le dice que a el le han comunicado que Mateo estaba de vacaciones. Por lo que Mateo decide esperar hasta el día siguiente; por lo que a primera hora de la mañana vuelve a llamar a la oficina, intenta llamar desde el teléfono de la empresa que tiene y se da cuenta que lo tiene bloqueado, por lo que llama desde el suyo personal, en el que le contesta el responsable de administración y le dice: "Lo siento Mateo, me acabo de enterar que te han despedido".

A continuación le envía al correo electrónico el texto el burofax con la carta de despido, en el que está escrito como hora del despido el día anterior a las 11 de la mañana. La empresa alega como causa del despido "disciplinario", por lo que no tiene derecho al finiquito, encontrándose sin un sueldo que llevar a su casa. Denunció a la empresa y consigue una indemnización de tan solo 1.800 euros, que le pagaran una vez termine el juicio que tiene pendiente.

Una vez que termina la baja por paternidad, encuentra trabajo en la empresa andaluza, con sede en Castilla la Mancha F.M.R.S.L.; en la oferta de empleo de esta empresa de transportes que vio en Internet ofrecían una sueldo de ente 1.700 y 2.800 euros, más horas extras aparte; lo de las horas extras le intrigaba, pero lo dio por bueno, por lo que comienza a trabajar con un contrato de Andalucía, pese a residir en otra Comunidad Autónoma diferente como es la suya. pero ya no había vuelta atrás. Después de las 2 primeras semanas de trabajo con un trabajo que le gustaba, el jefe le comunica que la siguiente semana tiene que hacer lo que en la empresa denominan "un tour", para una conocida multinacional de venta por Internet, que consisten en una ruta establecida que comienza un día de la semana cualquiera, por ejemplo un lunes y se termina el domingo, siguiendo una ruta por toda España.

Pero que ese "tour"  aunque es para dos conductores y son unas 144 horas de trabajo semanales con un recorrido de unos 5.000 kilómetros a la semana, tiene que hacerlo él solo. Mateo le pregunta al jefe cómo se pueden hacer tantas horas y tantos kilómetros. Ese recorrido empezaba en Getafe, con descarga en Cádiz, posteriormente se carga allí para Murcia, pero todo ello sin pausas para descansar: Una ruta que, evidentemente, era para dos conductores. Pero lo más curioso es que le dice que desde Getafe hasta Cádiz tiene que ir sin tarjeta en el tacógrafo, pero debe rellenar uno a su nombre y el del segundo conductor que estará en blanco, cuando llegue allí lo tiene que entregar a una persona para que rellene los motivos por los que condujo sin tarjeta para justificarlo.

Cuando saliera de Cádiz insertaría su tarjeta en el tacógrafo y conduciría hasta el destino en Murcia. A Mateo esto no le gusta y discute con su nuevo jefe, pero acepta porque ahora tiene seis bocas que mantener. Por lo que conduce el sólo una ruta que sería para dos conductores, estando entre 17 y 18 horas al volante, que combina con conducciones sin tarjeta con un tique y otras con ella insertada en el tacógrafo, hasta que decide que esto no es vida y que está poniendo la suya en grave riesgo. Por lo que se queda otra vez sin trabajo y sin un sueldo que llevar a casa, sin derecho a paro ni finiquito. Mateo es un hombre humilde con estudios básicos y totalmente decepcionado con algunas empresas de transporte de mercancías por carretera de España, mientras se pregunta indignado porqué el Gobierno permite estas situaciones. ¿Entendéis ahora porqué las empresas no encuentras camioneros españoles?".

Este texto corresponde al correo electrónico enviado a la redacción de Diario de Transporte, por una abogada que prefiere no decir su nombre, ya que está tramitando una denuncia del camionero protagonista contra la primera empresa, de este caso.

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