Las rutas del transporte intermodal europeas al descubierto

Imagen de un tren y un camión. Foto de archivo
Imagen de un tren y un camión. Foto de archivo
La apuesta por la intermodalidad se ve afectada por nuevas problemáticas, como la de los distintos anchos de vía existentes en Europa
Las rutas del transporte intermodal europeas al descubierto

Las rutas intraeuropeas de transporte representan una red vital para la economía del continente, facilitando el movimiento eficiente de mercancías entre países y regiones. Esto permite a las empresas europeas expandir sus operaciones y poder llegar a clientes potenciales en múltiples países sin las barreras logísticas significativas que podrían encontrar de otro modo.

Gracias a que la infraestructura de transporte intraeuropea está diseñada para facilitar la integración logística, las empresas logísticas como Intermodal Forwarding, que operan a nivel internacional por Europa, pueden realizar una coordinación eficiente y completa de la cadena de suministro, desde el origen hasta el destino.

“Como empresa pionera en nuestro país en el transporte terrestre a Centro Europa y con más de 2.500 transportes anuales -completos y grupajes- entre España y Polonia, República Checa, Eslovaquia, Rumania, Balcanes, Bulgaria y Hungría, sabemos bien que ventajas y que problemáticas entraña el transporte internacional de mercancías por las rutas intra-europeas” explica José Ruiz, Sales Executive en Intermodal Forwarding.

“Nosotros somos especialistas en el transporte de cargas de sectores tan exigentes como el alimentario, la automoción o el caucho, hasta Republica Checa, Polonia y otros países centroeuropeos, por eso sabemos de primera mano la importancia que las rutas intraeuropeas tienen a la hora de reducir los costos de transporte y los tiempos de entrega” añade José Ruiz.

La libre circulación de mercancías y la eliminación de controles fronterizos permite que el transporte de mercancías fluya de manera mucho más rápida y eficiente, sin tener que detenerse para realizar controles de documentos o inspecciones de carga. 

Pero estas redes de transporte internacionales que facilitan la libre circulación no están exentas de desafíos significativos que requieren una cuidadosa consideración y gestión por parte de las empresas logísticas. “Uno de los principales desafíos a los que nos enfrentamos los operadores de transporte es la sostenibilidad y la reducción de nuestra huella de carbono. Esta necesidad de minimizar el impacto ambiental está provocando que las empresas de transporte tengamos que replantearnos nuestras prácticas operativas” puntualiza el Sales Executive de Intermodal Forwarding.

La utilización de combustibles alternativos más limpios, como los biocombustibles, la adquisición de vehículos eléctricos y de hidrógeno, la implementación de sistemas de gestión de flotas inteligentes y la promoción de prácticas logísticas sostenibles, como la optimización de las rutas y la consolidación de la carga son algunas de las soluciones que el sector está poniendo en marcha.

El tren una posible solución ¿o un problema añadido?

Por otra parte, otro de los desafíos a los que se enfrentan las empresas de logística que operan a nivel internacional por Europa es que la falta de chóferes está provocando una capacidad limitada de carga en el transporte terrestre y una necesidad de traslado de volúmenes de carretera a tren. 

“El traslado de volúmenes de carga de la carretera al tren se presenta como una solución viable y efectiva. El transporte ferroviario ofrece una capacidad de carga significativamente mayor en comparación con el transporte por carretera y ofrece beneficios adicionales en términos de sostenibilidad y reducción de la congestión vial” detalla José Ruiz.

“De este modo se realizan cargas intermodales con acarreo en origen y en destino (camión>tren>camión). Con lo cual el tren se convierte en una solución complementaria al camión” afirma Ruiz.

Sin embargo, esta apuesta por la intermodalidad se ve afectada por nuevas problemáticas, como la de los distintos anchos de vía existentes en Europa. “Esta discrepancia en los anchos de vía presenta problemas para la intermodalidad. En primer lugar, requiere la transbordabilidad de la carga en las fronteras entre países con diferentes anchos de vía, lo que aumenta los costos operativos y el tiempo de tránsito. Por ejemplo nos vemos obligados a realizar acarreos en camión hasta las terminales de tren del sur de Francia” explica Ruiz.

Por otro lado, “el tren actualmente no es competitivo en tiempos de transito.” asevera Ruiz. Si bien el transporte ferroviario puede ser más eficiente en términos de consumo de combustible y emisiones por tonelada-kilómetro, los costos operativos asociados con la infraestructura ferroviaria y el mantenimiento de las vías y los equipos, hacen que el tren sea menos competitivo en término de precios que la carretera.

Tampoco debemos olvidar, que los tiempos de tránsito del tren pueden ser más largos y menos predecibles en comparación con otros modos de transporte, lo que también afecta a su competitividad. “Los trenes pueden experimentar retrasos debido a la congestión en la red ferroviaria, la necesidad de realizar transbordos y la falta de flexibilidad en los horarios de operación, por no mencionar otro tipo de problemas que nos podemos encontrar como, por ejemplo, las huelgas en Francia, los retrasos en Alemania...” detalla Ruiz.

“La gestión eficaz de todos estos desafíos requiere una combinación de experiencia en logística, tecnología avanzada y colaboración con socios locales, como las que nuestro grupo logístico posee” atestigua el Sales Executive de Intermodal Forwarding. Una empresa de transporte que opere en rutas intraeuropeas debe estar preparada para adaptarse rápidamente a los cambios en el entorno operativo y mantener los altos estándares de servicio al cliente en todo momento. 

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