Los transportistas españoles “no confían” en el vehículo pesado eléctrico. Fotos

Foto: Continental/Fenadismer
Foto: Continental/Fenadismer
Principal conclusión del estudio elaborado, conjuntamente, por Fenadismer y el fabricante de neumáticos Continental
Los transportistas españoles “no confían” en el vehículo pesado eléctrico. Fotos

Conocer la opinión de los transportistas españoles sobre cuestiones, fundamentales para el correcto desarrollo de sus empresas, como la seguridad, tecnología o sostenibilidad es clave para saber de primera mano en qué tipo de vehículo, y componente del mismo, están dispuestos a invertir. 

Conscientes de ello, la compañía Continental, especializada en la fabricación y distribución de neumáticos y tecnología para la automoción, y Fenadismer han llevado a cabo un estudio, “basado en la opinión de más de 240 transportistas, todos ellos miembros de nuestra asociación”, aseguró durante la presentación del informe Juan José Gil, secretario general de Fenadismer. 

Foto: Diario de Transporte
Foto: Diario de Transporte

Diésel, no eléctrico

Entre las respuestas recibidas destaca la que intentaba saber qué tipo de vehículo pesado es el que más convence a los empresarios españoles y es que el 63% de los encuestados se decanta por un vehículo diésel, mientras un 11% elegiría un híbrido y solo un 3% compraría un eléctrico.

Para Gil la respuesta, sorprende y ante todo muestra, “que el sector español está muy alejado de las pretensiones que sobre sostenibilidad han marcado tanto el Gobierno español como Bruselas. No olvidemos que sus planes pasan porque en los próximos tres años se alcance las 5.000 matriculaciones de este tipo de vehículo. Dicho de otro modo, los gobiernos van hacia un lado, el sector hacia otro, con una tipología de empresa en España que no puede asumir gastar, es un 100% más caro, en un vehículo eléctrico”.  

Juan José Gil, secretario general de Fenadismer. Foto: Continental/Fenadismer
Juan José Gil, secretario general de Fenadismer. Foto: Continental/Fenadismer

La respuesta es, en parte, contradictoria con la pretensión de los transportistas españoles de ayudar a reducir el nivel de contaminación actual, “el 49% de las respuestas recibidas consideran que la sostenibilidad es prioritaria, aunque creen que se debe lograr apostando por nuevos combustibles que sustituyan al diésel. O sea, inciden en mantener los vehículos de combustión, más que por el eléctrico, al menos en lo que transporte de larga distancia se refiere”, puntualizó el secretario general de Fenadismer. 

La encuesta refleja, asimismo, que un 16% de los encuestados se muestran muy preocupados por el impacto medioambiental de su actividad, un 18% bastante preocupados y un 36% moderadamente preocupados. Sin embargo, 8 de cada 10 transportistas reconocen que su actividad tiene mucho impacto en la sostenibilidad.

Para atajar esta situación y avanzar hacia una movilidad más sostenible, gobiernos de todo el mundo están impulsando nuevas normativas medioambientales que avancen hacia la reducción de emisiones. Sin embargo, según concluye el estudio un 17% de los transportistas españoles confiesa no conocer estas normativas.

Foto: Diario de Transporte
Foto: Diario de Transporte

En definitiva, en palabras de Juan José Gil, secretario general de Fenadismer, “es evidente que los transportistas españoles apuestan por la descarbonización del sector del transporte por carretera, pero estableciendo un calendario realista para la renovación de las flotas y con una política que se base en la neutralidad energética”.

Tacógrafo digital 

Otra de las respuestas que ha llamado la atención tiene como protagonista los tacógrafos inteligentes de nueva generación. Cuestión abordada en las últimas actualizaciones del Paquete de Movilidad de la Unión Europea que obligan, en enero de 2025, a que todos los vehículos industriales pesados cuenten con tacógrafos analógicos o digitales y que quieran trabajar en territorio europeo, tendrán que llevar un tacógrafo inteligente de segunda generación. 

Foto. Diario de Transporte
Foto. Diario de Transporte

Según concluye el estudio, solo dos de cada diez encuestados afirman que su flota está preparada con un tacógrafo inteligente de segunda generación, y un 45% destaca que no, debido a su alto precio. 

La respuesta ha preocupado tanto al responsable de Fenadismer como a Antonio Sangüesa, responsable de Soluciones y Servicios a Flotas de Continental, quien afirmó “que a pesar de los esfuerzos que se están realizando para dar a conocer esta cuestión, vital para el sector, no se está logrando una implicación real que anime a la compra de estos aparatos”.

Antonio Sangüesa, responsable de Soluciones y Servicios a Flotas de Continental. Foto: Continental/Fenadismer
Antonio Sangüesa, responsable de Soluciones y Servicios a Flotas de Continental. Foto: Continental/Fenadismer

De nuevo el “alto precio” es lo que está motivando que las empresas españolas no estén adquiriendo estos aparatos, “eso y un nivel de conocimiento de sus ventajas muy limitado, ya que siete de cada 10 respuestas recogidas en el informe aseguran no conocer las ventajas de cambiar su tacógrafo actual por uno inteligente de segunda generación. Ventajas como que podrán acceder a subvenciones o un importante ahorro a la hora de proceder a la revisión periódica de sus vehículos”, apostilló Sangüesa.

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