El transporte madrileño denuncia su “expulsión” del centro de la ciudad. Fotos

Imagen de la protesta de los transportistas en Madrid: Fotos: Diario de Transporte
Imagen de la protesta de los transportistas en Madrid: Fotos: Diario de Transporte
Las asociaciones convocantes denuncian el cambio de criterio del Ayuntamiento que aboca a la ruina a cientos de pequeños empresarios 
El transporte madrileño denuncia su “expulsión” del centro de la ciudad. Fotos

En esta ocasión no hubo “desunión” ni fracaso en la convocatoria y, como estaba previsto, más de 100 vehículos –camiones, furgonetas y autobuses-, finalizaron, ante el estupor, desconcierto y, en ocasiones, enfado, de los ciudadanos la marcha lenta que habían convocado hacía días las asociaciones ATA, ATG, CETM-Madrid, Fenadismer Madrid y Aetram.

El objetivo de la protesta es muy concreto: que el Ayuntamiento de Madrid “entre en razón” y paralice el establecimiento de la Ley que prohíbe el acceso de vehículos industriales y comerciales, profesionales a la denominada Zona de Baja Emisión.  La nueva normativa, entrará en vigor el próximo enero de 2024, obligará a todos los vehículos profesionales con distintivo B a no poder circular en el centro de la ciudad. Es decir, no se podrá repartir mercancías, tanto a empresas como a domicilios, pero tampoco se podrán hacer mudanzas, ni transportar viajeros en autobús, este último caso afecta mayoritariamente a autobuses urbanos y furgonetas que transporten viajeros a hoteles o a realizar alguna visita turística. 

Antonio Villaverde, presidente de la Asociación de Transportistas Autónomos de Madrid, ATA, es muy claro, el Ayuntamiento tiene que entrar en razón, en caso contrario tendrá un grave problema, ya que el 70% de las furgonetas que actualmente reparten en el centro de Madrid, que tienen dispositivo B, no podrán entrar, provocando dos graves consecuencias. Por un lado, desaparecerá un número importante de empresas y, por otro, no menos importante ya que también conlleva el cierre de empresas, producirá desabastecimiento de comercios, tiendas, bares, etc”.

El presidente de ATA puntualiza que sus asociados son muy conscientes de que hay un problema medioambiental, “lo que obliga a que realicemos un esfuerzo en renovar flota. Y podemos hacer esfuerzos, pero no milagros y ahora mismo, con todos los problemas que tiene el sector del transporte de mercancías, es imposible. Pedimos tres años, dentro de tres años nos será más fácil adquirir vehículos nuevos”. 

Cambio de opinión 

Juan José Gil, secretario general de Fenadismer, hizo hincapié en declaraciones realizadas antes del inicio de la marcha, en el cambio de opinión del Ayuntamiento de Madrid que había concedido una moratoria en la implantación de la normativa, “que justo afectaba a todos los vehículos que realizan servicio de transporte público, tanto de mercancías como viajeros”, cambio de opinión de forma drástica una vez formalizado, tras las elecciones, el Gobierno Municipal. 

Ese cambio de opinión, “motivó la solicitud de una reunión con el Ayuntamiento para exigir responsabilidades. Ésta se celebró este mismo mes, sin avances, ya que el Ayuntamiento alegó una sentencia judicial que impedía mantener la moratoria. Algo que no es cierto, ya que la mencionada sentencia sólo dice que había un defecto de forma en su aprobación, no dice nada sobre que la moratoria no es legal”. 

En el capítulo de peticiones, además de la moratoria para renovar vehículos, Fenadismer exige que se amplíen los horarios para la realización de la carga y descarga, “es incoherente que se concentren los vehículos en un periodo muy corto de tiempo, y por la mañana. Un calendario más amplio de reparto, no produciría la concentración de vehículos actual y los problemas de congestión que conlleva”.

Mudanzas y viajeros 

El director general de CETM Madrid Jorge Somoza Martín ha incidido, por su parte, en el sector de las mudanzas, “probablemente el más afectado por esta normativa que afectará a los madrileños, pero también a clientes de fuera de la comunidad, ya que sí no pueden recoger muebles, no los podrán entregar”.

Por ese motivo, Somoza reclama que esta modalidad de transporte “sea una particularidad. Un servicio de mudanzas mueve muy poco el vehículo, está estacionado y en un lugar concreto para el que tiene un permiso específico. Es decir, aunque son vehículos antiguos, tienen muchos años, están en buenas condiciones por falta de uso en carretera”.

En la misma línea, reclaman una ampliación de los horarios de acceso de los vehículos profesionales al Distrito Centro, permitiéndose también en horario de tarde, a fin de evitar la concentración de estos vehículos en la circulación y en las reservas de carga y descarga en el horario de la mañana, a fin de que se produzca una mayor descongestión.

Desde el sector del transporte de viajeros urbano, David del Olmo, presidente de la Asociación de Transportistas de Autocares de la Comunidad de Madrid, ha subrayado que sin la moratoria se deja al sector "sin posibilidades". Al igual que en el caso de las mudanzas, del Olmo defiende que el transporte de viajeros en el centro de las ciudades debería ser también una “excepción”.  Del Olmo, aseguró que un autobús cuesta entre 100.000 y 285.000 euros y no tenemos vehículos eléctricos que funcionen para este tipo de autobuses", ha lamentado, para defender que "la sostenibilidad, la ecología" debería estar "al servicio de los ciudadanos, no al revés".

Posible solución

La solución, al menos para las asociaciones de empresas de transporte es sólo una: la retirada de la normativa o, como mínimo una moratoria de tres años, “está en manos del Ayuntamiento y puede hacerlos, por eso nosotros seguimos insistiendo en nuestras reivindicaciones y en mantener reuniones con el Consistorio de forma constante”, asegura Juan José Gil.

Reuniones en las que le, además, recordarán que el actual equipo de Gobierno municipal se mostró "muy crítico" con la regulación de Madrid Central que planteó Manuela Carmena, y que el alcalde actual, José Luis Martínez-Almeida, "se comprometió con el sector del transporte a analizar la situación. De ese análisis surgió la moratoria que ahora se retira. En fin, le que abandone la senda "ultraecologista" que viene manteniendo y que adopte medidas realistas y asumibles para los transportistas".

Por último, Gil apuntó que precisamente hoy, 30 de octubre, a petición de VOX se analizará esta situación, “no tenemos grandes esperanzas, pero bueno es muy positivo que uno de los grupos que tienen “peso” en el Ayuntamiento plantee una modificación de la normativa que entrará en vigor el próximo mes de enero”. 

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