El transporte de viajeros exige neutralidad climática en los contratos de transporte

Foto: Confebus/Gasnam-Neutral Transport
Foto: Confebus/Gasnam-Neutral Transport
Principal conclusión de la jornada profesional celebrada por la Asociación Gasnam-Neutral Transport, en colaboración con Confebus y KPMG
El transporte de viajeros exige neutralidad climática en los contratos de transporte

El sector del transporte de viajeros por carretera está inmerso en una compleja situación en la que la obligación de descarbonizar la flota de sus vehículos está siendo especialmente complejo y, ante todo costoso, un coste por el que, en repetidas ocasiones, han pedido la colaboración de la Administración -a través de ayudas directas o menos presión fiscal-, que les permita asumir el exceso de costes internos.

Además, el sector, en este caso con la colaboración de la industria energética, están reclamando una mayor neutralidad tecnológica en los contratos de licitación del transporte de pasajeros para que los operadores puedan elegir libremente la tecnología más conveniente en cada caso en función del tipo de operación que realice el vehículo y su viabilidad técnica y madurez en el mercado.

Esa precisamente ha sido la principal conclusión de la jornada profesional, "Las estrategias de descarbonización en los contratos de transporte urbano e interurbano de pasajeros", celebrada en Madrid el pasado 16 de mayo, bajo la organización de las asociaciones Gasnam-Neutral Transport y Confebus, y la consultora KPMG.

Ante cerca de un centenar de representantes de organismos públicos y empresas privadas, expertos del sector del transporte y la energía han analizado la situación de las diferentes maneras -haciendo hincapié en nuevos combustibles-, de conseguir que las empresas españolas se acerquen a las exigencias de la Unión Europea, en materia de descarbonización de la flota de autobuses.

Así, la sesión ha contado, entre otros expertos, con la intervención de Eugenia Sillero, responsable de la secretaría general de Gasnam-Neutral Transport; el presidente de CONFEBUS, Rafael Barbadillo; el socio responsable de Infraestructura, Transporte, Gobierno y Sanidad de KPMG en España, Cándido Pérez, y la directora de KPMG abogados, Ana López.

Movilidad sostenible realista y coste-eficiente

Muy interesante la intervención Cándido Pérez, socio responsable de Infraestructura, Transporte, Gobierno y Sanidad de KPMG en España, quien centró el debate, y el resto de las intervenciones, asegurando que no se puede olvidar que “sin una correcta movilidad, la vida en las ciudades sería imposible. Si, además, no es sostenible el modelo de vida actual está abocada a la desaparición”.

En otro momento de su intervención, que sería la que abrió el debate, Cándido Pérez, insistió, mensaje que comparte plenamente con Confebus, en que es urgente “establecer mecanismos adecuados para proceder a la renovación de flota basada en la colaboración público/privada”.

Durante la jornada se recordó, palabras de Eugenia Sillero, secretaria general de Gasnam-Neutral Transport que “el transporte colectivo de pasajeros desempeña un papel fundamental en la reducción de las emisiones, “motivo por el que las administraciones públicas están revisando los contratos de transporte urbano e interurbano de pasajeros para implementar tecnologías sostenibles que les permitan cumplir con las obligaciones de descarbonización. Es fundamental contar con una hoja de ruta clara que integre las tecnologías sostenibles en los contratos de transporte”.

Eugenia Sillero afirmó, asimismo, que “el desafío de la descarbonización del transporte es de tal magnitud que requiere la contribución de todas las energías limpias y un enfoque de neutralidad tecnológica. Por ejemplo, las flotas de autobuses que emplean GNC tienen la oportunidad de ser neutras en carbono de manera inmediata, gracias al biometano y al gas sintético, soluciones que aportan autonomía, bajos tiempos de repostaje y competitividad económica, al no necesitar modificar la infraestructura de repostaje”.

Por último, Sillero se refirió al hecho de que “producir combustible a partir de los residuos generados en nuestro propio país permite garantizar el cumplimiento de los objetivos establecidos en la Directiva de Energías Renovables RED III y representan una oportunidad para avanzar hacia una economía circular”.

Foto: Sonia Cabezas
Foto: Sonia Cabezas

Múltiples soluciones 

Por su parte, Rafael Barbadillo, presidente de Confebus, insistió en una idea que ha repetido en otras intervenciones públicas, “es evidente que todas las tecnologías -electricidad, biometano, combustibles renovables o hidrógeno-, son necesarias en su pleno desarrollo, ya que no hay una única solución que cubra las diferentes tipologías de servicios de transporte, urbano, cercanía, media distancia y largo recorrido. Por eso la neutralidad tecnológica es fundamental, acompañada de las correspondientes ayudas o incentivos fiscales para que el sector pueda abordar este importante cambio tecnológico”.

Asimismo, Barbadillo, aseguró que es necesario generar “un marco regulatorio estable que facilite la colaboración público-privada, impulsando fórmulas de revisión de las tarifas que prevean todas las tecnologías utilizadas en los contratos”.

Gases renovables, alternativa real

Finalizada la intervención del presidente de Confebus, tomaría la palabra la directora de KPMG abogados, Ana López quien hizo un exhaustivo repaso sobre las diferentes legislaciones, implantadas en las comunidades autónomas, que hacen referencia a cómo deben proceder las empresas de transporte de viajeros a la hora de iniciar el proceso de descarbonizar la flota. 

Lo explicado por Ana López era el preludio adecuado al “plato fuerte” de la jornada, la mesa de debate en la que participaron fabricantes de vehículos, operadores de transportes y empresas energéticas. 

Del conjunto de intervenciones, con matices, recogemos la idea en la que todos los participantes estuvieron de acuerdo: para una transición justa es necesario que las tecnologías sean sostenibles, por lo que es necesario que haya neutralidad tecnológica. 

En esta línea ha intervenido el director de IVECO Bus, Fabrizio Toscano, que ha señalado que “el GNC y el biometano son ya una realidad en nuestras ciudades y siguen siendo alternativas válidas para la descarbonización del transporte interurbano; el hidrógeno será el paso siguiente, pero para ello va a necesitar de apoyo institucional”. 

Fabrizio Toscano se mostró, asimismo, a favor de la reclamación del sector sobre mayores incentivos gubernamentales en la adopción de soluciones de transporte más sostenibles. 

Precisamente la intervención de Albino Pérez, responsable de Expansión e Innovación de Grupo Ruiz, apostilló lo declarado por Toscano, en el sentido de que aseguró que las ayudas deben ser para operadores y para las propias Administraciones Públicas, titulares de los servicios y obligadas a asumir, a través de los concesionarios, los sobrecostes derivados de la reducción de las emisiones. Los incentivos son fundamentales debido a los altos costes de inversión requeridos por las nuevas tecnologías energéticas”.

En ese punto, el director de Ingeniería y Oficina de Fondos Europeos de Alsa. Miguel Ángel Alonso, ha añadido que “hace falta certidumbre y continuidad, reducir la burocracia, incentivar CAPEX y OPEX, y neutralidad entre las distintas tecnologías, así como entre los distintos medios de transporte por parte de la Administración”.

Por último, el responsable de zona de Movilidad de Naturgy, Óscar Arrazola, destacó que la principal barrera es el desconocimiento de las diferentes tecnologías existentes y asumir el pensamiento generalizado de que la electrificación es la única vía para la descarbonización, sin entrar a valorar otras opciones como el biometano que favorece una economía circular. 

Arrazola finalizó su intervención, abogando por “no desechar la flota existente de GNC porque sigue siendo una opción muy interesante tanto económica como ecológicamente hablando, con emisiones locales casi nulas y 100% compatible hacia la transición al gas natural neutro en emisiones”.

Un caso de éxito

En pocas ocasiones una jornada profesional de estas características puede mostrar un caso real de lo que se está haciendo para descarbonizar, y, además, un caso de éxito. Bajo ese punto de vista, muy interesante la intervención del responsable de Energía de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona (MCP), Javier Zardoya, que mostró de qué forma Pamplona se ha convertido en ciudad pionera en el uso de biometano en sus autobuses urbanos. 

Zardoya explicó, cómo la Mancomunidad comenzó a trabajar en la descarbonización en el 2014, momento en el que aplicó el “I Plan de Introducción de Energías Menos Contaminantes en el Transporte Urbano Comarcal (TUC)”, que tuvo como éxito más destacado, en 2016, el funcionamiento de los primeros autobuses alimentados con el biometano, “gas generado en la depuradora de la ciudad. El éxito de la iniciativa, fue la consecuencia de, pocos años después, asumir el compromiso de no adquirir más vehículos diésel y descarbonizar la flota al completo”.

Foto: Sonia Cabezas
Foto: Sonia Cabezas

El éxito del programa ha culminado en que, desde 2022, la Mancomunidad de Pamplona, MCP, “disponga de autobuses de gas con Garantía de Origen, así como, la recién adjudicada Concesión de Servicios para la explotación del TUC durante los próximo diez años, incluyendo descarbonización completa de su flota (2/3 biometano y 1/3 electricidad) y la producción propia de biometano. Podemos asegurar que es un proyecto referente de economía circular a escala comarcal”.

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