Los 5 aspectos a tener en cuenta en el transporte marítimo

Imagen del buque que ardió cargado de automóviles  en ruta de Alemania a Egipto. Foto de archivo
Imagen del buque que ardió cargado de automóviles en ruta de Alemania a Egipto. Foto de archivo
Un buque de transporte de automóviles hace unos días ardió frente a la costa holandesa con miles de vehículos a bordo 
Los 5 aspectos a tener en cuenta en el transporte marítimo

Los incendios en los buques siguen siendo uno de los mayores problemas de seguridad del sector marítimo, como demuestra el aumento significativo de los incidentes recientes, entre ellos el del Fremantle Highway, un buque de transporte de automóviles que hace unos días ardió frente a la costa holandesa con miles de vehículos a bordo en ruta de Alemania a Egipto. 

Tal y como se refleja en el informe Safety and Shipping Review 2023 de Allianz, el incendio fue la segunda causa de siniestro de buques el año pasado (después del naufragio), con ocho buques perdidos y más de 200 incidentes notificados. Según los expertos de Allianz Commercial, identidad de marca que aúna Allianz Global Corporate & Specialty (AGCS) y el negocio de seguros para grandes y medianas empresas de las entidades locales de Allianz, ¿por qué ocurre esto y qué debemos tener en cuenta?

1.- La evolución de los siniestros marítimos: aunque han disminuido un 65% en la última década (38 buques en 2022 frente a más de 100 en 2013), lamentablemente los incidentes de incendios no han ido a la par. Seguimos asistiendo a siniestros que afectan, por ejemplo, a grandes portacontenedores, porta vehículos y buques de transbordo rodado. Solo en 2022 se registraron poco más de 200 incendios, la cifra más alta de la última década. El fuego es también la causa más costosa de pérdida, pues representa el 18% del valor de 250.000 reclamaciones analizadas en el informe Safety and Shipping Review 2023.

2.- El motivo de incendio: los incendios en grandes buques suelen comenzar con una carga combustible, que se propaga rápidamente. Además, el tamaño y el diseño de los grandes buques hacen que la detección y la lucha contra el fuego sean más difíciles. Una vez que la tripulación se ve obligada a abandonar el barco, la respuesta de emergencia y las operaciones de salvamento se vuelven más complejas y costosas, y aumenta el riesgo de un siniestro mayor o total. Los incendios deben contenerse rápidamente, pero puede llevar varias horas llegar a la base del fuego. Es importante tener en cuenta que la mayoría de los buques carecen de la protección y capacidad de lucha contra incendios, así como de los sistemas de detección adecuados para hacer frente a estos incendios en el mar. Esto se ha visto dificultado por el espectacular aumento del tamaño de los buques, pues su capacidad de transporte de contenedores se ha duplicado en los últimos 20 años.

3.- La declaración incorrecta de la carga: los sistemas de notificación del sector atribuyen alrededor del 25% de todos los incidentes graves a bordo de portacontenedores a la declaración incorrecta de mercancías peligrosas, como productos químicos, baterías y carbón vegetal, aunque muchos creen que esta cifra es mayor. No declarar, documentar y embalar correctamente la carga peligrosa puede contribuir a los incendios o dificultar las labores de extinción.

4.- El etiquetado de la carga: Etiquetar una carga como peligrosa es más caro. Por ello, algunas empresas intentan eludir este trámite etiquetando los fuegos artificiales como juguetes o las baterías de iones de litio como piezas de ordenador. Estas baterías pueden transportarse a bordo de los buques como carga o como parte del equipamiento de los vehículos eléctricos a los que suministran energía. La mayoría se transportan de forma segura, pero en ambos casos existe riesgo de incendio, cuyas principales causas son una fabricación deficiente o dispositivos dañados, sobrecargas y cortocircuitos. Estas baterías son una importante fuente de energía y no arden necesariamente con más frecuencia que otros productos, sólo que cuando se inflaman son más difíciles de extinguir ya que pueden arder más ferozmente y son capaces de volver a encenderse espontáneamente horas o incluso días después de haber sido apagadas.

5.- El estado de la carga: En el caso de las baterías de iones de litio, tal y como se refleja en este informe de Allianz que detalla una serie de recomendaciones para su transporte, su estado es un factor importante para la seguridad y debe situarse entre el 30% (cifra ideal) y el 50%. Tanto las navieras como los transportistas deben asegurarse de que así sea. Los transportistas también deben solicitar a los fabricantes la certificación adecuada, como el resumen de las pruebas, antes de transportarlas, ya que la fabricación defectuosa es una de las principales causas de incendios en este tipo de baterías. Asimismo, es relevante garantizar que el personal y la tripulación reciban la formación adecuada y tengan acceso a los equipos de extinción de incendios apropiados, mejorar los sistemas de detección precoz y elaborar planes de control de riesgos y de emergencia.

Es probable que los riesgos de incendio de las baterías de iones de litio disminuyan con el tiempo, a medida que los fabricantes, transportistas y reguladores aborden los retos actuales. Mientras tanto, la atención debe centrarse en medidas preventivas que ayuden a mitigar el peligro.

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