Las asociaciones de transportistas francesas FNTR y la OTRE expresan su profunda decepción tras la reunión organizada ayer, 17 de marzo, con el gobierno, destinada a abordar la emergencia económica causada por el aumento vertiginoso de los precios del gasóleo.
Mientras las empresas del sector se enfrentan a un fuerte y continuo aumento de los precios del combustible, lo que pone en peligro su estabilidad financiera, no se han anunciado medidas concretas e inmediatas. Esta falta de respuesta operativa resulta incomprensible dada la gravedad de la situación.
Ante esta inacción, el sector insta solemnemente al Gobierno a que comprenda plenamente la urgencia y tome medidas concretas sin demora para evitar un rápido deterioro del tejido económico del transporte por carretera.
El transporte por carretera, un eslabón fundamental de la economía francesa, está sufriendo las consecuencias de una presión insostenible:
.- De las cargas que explotan instantáneamente
.- De los pagos recibidos con retraso
.- Tensiones en los márgenes, que ya se encuentran en mínimos históricos
En este contexto, muchas empresas se enfrentan ahora a graves problemas de liquidez , con un riesgo real de paralizar sus vehículos o incluso de cesar sus operaciones a muy corto plazo.
Los profesionales del sector esperaban medidas de emergencia, en particular apoyo financiero, garantías estatales sobre los pedidos de combustible pendientes, ajustes rápidos a los mecanismos de indexación, especialmente para los contratos públicos, y desgravaciones fiscales. Hasta el momento, solo han recibido compromisos para realizar estudios y sugerencias para su consideración, sin un calendario ni decisiones concretas.
Las asociaciones FNTR y la OTRE están a la espera de la introducción de ayudas específicas y excepcionales por vehículo, la única forma de compensar las pérdidas acumuladas desde el inicio de la crisis debido al alza vertiginosa de los precios del combustible.
Ante una situación que se deteriora día a día y una crisis cuya duración nadie puede predecir, la falta de medidas concretas resulta incomprensible. Cada día que pasa sin actuar debilita aún más a las empresas, acelera el riesgo de quiebras y amenaza directamente miles de puestos de trabajo.
Esta situación resulta aún más preocupante, ya que algunos países europeos ya han puesto en marcha mecanismos de apoyo específicos para el transporte por carretera.
Nuestras organizaciones profesionales advierten solemnemente que el costo de la inacción superará con creces el del apoyo inmediato y específico a las finanzas públicas. Negarse a actuar hoy implica el riesgo de tener que gestionar mañana una grave crisis económica y social en un sector esencial para la vida de la nación.
Las asociaciones francesas de transportistas FNTR y la OTRE, afirman que permanecen movilizadas y decididas a obtener la ayuda adecuada lo antes posible.





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