En un mercado logístico marcado por la incertidumbre, el aumento de costes y la escasez de suelo, algunos promotores están revisando de forma profunda su manera de invertir. Durante años, el desarrollo logístico ha estado dominado por una lógica especulativa: adquirir suelo, construir activos estándar y confiar en que el mercado absorba la oferta. Sin embargo, el contexto actual con costes de construcción al alza, mayor presión financiera y una demanda cada vez más específica está poniendo en cuestión este enfoque.
Frente a este escenario, Mountpark, que apuesta por un modelo no especulativo basado en la alineación real con las necesidades de los operadores, defiende un modelo de inversión consciente, en el que el desarrollo solo se activa cuando existe un operador interesado en un proyecto llave en mano. Una decisión que responde a una visión prudente del mercado y a la voluntad de reducir riesgos estructurales tanto para el promotor como para el futuro inquilino.
Y lo hace con su próximo proyecto en Sallent Bages. Se tratará de un centro logístico de vanguardia en Barcelona con una superficie de hasta 19.288 m2. Su ubicación permite acceder a los principales ejes logísticos de Cataluña manteniendo un nivel de costes más racional y una mayor capacidad de adaptación a las necesidades reales de los operadores. “Hoy ya no tiene sentido construir únicamente proyectos a riesgo, sin tener claro quién va a ocupar el activo y para qué”, explica Guillermo García-Almuzara, director de Desarrollo de Mountpark Iberia. “Esperar al operador adecuado permite diseñar edificios alineados con la operativa real, optimizar la inversión y evitar desequilibrios innecesarios en el mercado”.
Proyectos más flexibles y ajustados a las necesidades reales
Para la promotora, este enfoque no especulativo tiene varias implicaciones clave. Por un lado, reduce el riesgo sistémico asociado a la sobreoferta de activos que no responden a una demanda concreta. Por otro, permite desarrollar proyectos más flexibles, ajustados en tamaño, diseño y configuración a las necesidades reales de las empresas logísticas e industriales. Además, este modelo favorece una relación más estrecha entre promotor y operador desde fases tempranas, facilitando decisiones más eficientes en términos de costes, plazos y funcionalidad. En un entorno donde cada inversión debe estar cuidadosamente medida, la disciplina inversora se convierte en una ventaja competitiva.
La apuesta de Mountpark refleja una tendencia creciente en el sector: pasar de la lógica del “construir y esperar” a la del “escuchar, diseñar y construir”. Un cambio de paradigma que busca aportar estabilidad al mercado y ofrecer respuestas más precisas a operadores que priorizan la seguridad, la eficiencia y la adecuación operativa frente al crecimiento acelerado. “En un momento en el que la logística se enfrenta a decisiones cada vez más complejas, el desarrollo consciente emerge como una alternativa sólida para quienes apuestan por proyectos pensados a largo plazo y alineados con la realidad del negocio”, señala Leandro Greblo, Country Officer de Mountpark Iberia.
En esa misma línea, Greblo concluye que “la parcela actual sobre la que trabajaremos consta de 20.000 m2 que pueden dividirse en dos naves de 10.000 m2”, una solución que vuelve a poner de manifiesto la flexibilidad del proyecto atendiendo a las necesidades reales de los negocios de la zona, “que podrían contar con una nave de vanguardia, con altos estándares y el tamaño exacto para desempeñar su actividad logística”.



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