Karin Rådström, directora ejecutiva de Daimler Truck, se reunió ayer en Berlín con el ministro federal de Transporte, Patrick Schnieder, para intercambiar ideas sobre la descarbonización del sector del transporte.
La reunión destacó la necesidad de una estrecha colaboración entre la industria y los responsables políticos para avanzar y ampliar rápidamente la tecnología y la infraestructura. Daimler Truck presentó allí el nuevo camión Mercedes-Benz NextGenH2, desarrollado en parte con financiación del Ministerio Federal de Transporte, así como de los estados de Renania-Palatinado y Baden-Wurtemberg.
Impulsado por hidrógeno líquido, este camión de pila de combustible alcanza una autonomía de más de 1000 kilómetros a plena carga, lo que lo hace especialmente adecuado para el transporte flexible y exigente de larga distancia. Se fabricará una pequeña serie de 100 camiones de este tipo en la planta de producción de Daimler Truck en Wörth am Rhein (Renania-Palatinado) y se comercializará gradualmente para su comercialización a finales de 2026.
Los camiones y autobuses impulsan el movimiento de Alemania y Europa: son la columna vertebral de la logística y el transporte de pasajeros. Por ello, Daimler Truck enfatiza la importancia de la industria de vehículos comerciales para alcanzar los objetivos climáticos, así como la necesidad de una expansión coordinada del mercado de tecnologías de propulsión ecológica.
Esto requiere un marco regulatorio que vincule los objetivos de CO₂ con la expansión de la infraestructura de carga e hidrógeno. Se necesitan medidas políticas aceleradas para garantizar que los clientes puedan operar los vehículos nuevos de forma tan económica como los modelos convencionales. Un buen ejemplo es la extensión de la exención de peaje para camiones de cero emisiones en Alemania hasta mediados de 2031.
Esto proporciona a las empresas seguridad en la planificación y hace atractiva la transición a camiones de cero emisiones. Lo importante ahora es su implementación en toda Europa. Además, la descarbonización debe impulsarse lo antes posible mediante una combinación eficiente de tecnologías eléctricas de batería y basadas en hidrógeno para salvaguardar la competitividad de Europa.
En lo que respecta a las tecnologías de pilas de combustible e hidrógeno, Alemania y Europa se encuentran en una encrucijada estratégicamente importante. Una industria de pilas de combustible consolidada, con numerosos proveedores de tamaño pequeño y mediano, sienta las bases del liderazgo tecnológico, reduce la dependencia de los proveedores asiáticos y fortalece la creación de valor en Europa.
En el campo de la electrólisis, Europa también ocupa una posición de liderazgo, con proyectos relevantes a gran escala y varias importantes empresas de hidrógeno con sede en Alemania. Alemania es, además, uno de los lugares clave en el emergente campo de la tecnología de licuefacción.
Esto representa una oportunidad histórica: se pueden abrir nuevos mercados en toda la cadena de valor, crear empleo y reducir los riesgos geopolíticos. El requisito previo es un marco político claro que facilite la inversión y proporcione planificación y seguridad en el mercado, garantizando así que Europa mantenga su ventaja competitiva.



Se eliminarán los comentarios que contengan insultos o palabras malsonantes.