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title: "”Me dió un infarto en la cabina del camión y la Seguridad Social y la mutua no quiere saber nada”. Opinión"
description: "Este es el drama personal y familiar que está viviendo un transportista autónomo implicado siempre con la profesión, al que le dió un infarto en la cabina del camión"
url: https://www.diariodetransporte.com/general/ministerios-y-leyes/me-dio-un-infarto-la-cabina-camion-y-la-seguridad-social-y-la-mutua-no-quiere-saber-nada-opinion/
date: 2024-03-02
modified: 2025-08-11
author: "Julio Gómez"
image: https://www.diariodetransporte.com/wp-content/uploads/2025/08/2024030221062330060.jpg
categories: ["Legislación"]
tags: ["Accidente laboral.", "camion", "Infarto.", "Seguridad Social", "Transportistas"]
type: post
lang: es
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# ”Me dió un infarto en la cabina del camión y la Seguridad Social y la mutua no quiere saber nada”. Opinión

Esta mañana **Enrike Hidalgo López,** transportista autónomo, amigo desde hace muchos años y mejor persona, siempre dispuesto ante cualquier llamada de la redacción de Diario de Transporte para responder a cualquier cuestión, tanto de transporte de mercancías por carretera, como personal. Navarro auténtico de piés a cabeza, y no es una persona baja precisamente**, me llama** y la conversación me deja muy, muy cabreado con la Seguridad Social y con el proceder de las mutuas de accidentes.

Pero antes de seguir, vuelvo al principio de toda este drama personal y familiar de un transportista profesional, implicado en toda la extensión de la palabra, tanto en su trabajo diario, como en su amplia y generosa solidaridad, tanto con los** mismos autónomos **del transporte como con los conductores profesionales.

El pasado lunes** 12 de febrero** a las cuatro de la tarde, me llama Alfons Nuria por teléfono y me dice que a Enrike le ha dado un infarto mientras descansaba en la** cabina**, porque hay que señalar que hace una ruta nocturna diaria con paquetería desde** Pamplona a Barcelona** desde hace años- Le pregunto por su estado, me tranquiliza, ya está en el hospital de Bellvitge y le han estabilizado. Me dice que si tengo el número de teléfono de su esposa Bakar para avisarla, busco en la agenda y no lo tengo, inmediatamente llamo a Joseba Molina, otro amigo, le digo lo que pasa, me tranquiliza y busca y mueve todo lo que haga falta, hasta conseguir el teléfono. 

Pero mientras todo esto está pasando, Enrike, desde la cabina entre el alarmante dolor insoportable y el miedo al ver lo que le pasa, -sé lo que se siente muy bien en esos momentos-, había llamado a Alfons y activaron inmediatamente el protocolo** H.Essers España. **A los pocos minutos ya había personal sanitario altamente cualificado** en la cabina del camión**, en apenas 7 minutos, que imagino se le harían eternos, llegó la ambulancia y un helicóptero para trasladar inmediatamente a Enrike al** Hospital de Bellvitge.**

Me consta, porque seguimos los amigos su estado de salud con informacion lo más directa posible, que en ese hospital, como grandes profesionales que son, le atendieron de maravilla y con mucha amabilidad. Me pide que publique que **los cardiólogos** y el personal sanitario se preocuparon por él en todo momento, le atendieron de «forma espectacular», animándole y ayudándole en todo, tanto a** Enrike **como a su esposa, que se trasladó a Barcelona en cuanto pudo, durante los cinco días que estuvo hospitalizado.

El viernes 16 de febrero le dieron el alta hospitalaria y con Bakar vuelve **a su domicilio,** en su casa en un pueblo en la montaña de Navarra, donde la habían advertido lo médicos y amigos que tenía que descansar y olvidarse del camión, que quedó en el muelle de carga, perfectamente vigilado. Porque a partir de ese momento tiene que pensar en su salud exclusivamente durante el tiempo necesario.

Pero ahora es cuando comienza la pesadilla y el drama de verdad para Enrike Hidalgo López y su familia, con la **Seguridad Social** y la mutua de accidentes de la compañía de seguros** del banco **con el que trabaja, que tiene contratada **desde hace años**.

«No me reconocen el infarto en la cabina del camión **como accidente de trabajo **-me dice hoy- ni la mutua ni la Seguridad Social. Desde que llegué a casa, el médico de cabecera, al que he ido en dos ocasiones, ni me ha tomado la tensión, ni entregándole los papeles que me dieron en Barcelona. El seguro de baja y accidentes que tengo con la póliza en vigor, me dice que no me pagan**, a pesar de haber pagado** durante todos estos años porque creía que tenía derecho a un dinero por cada día de baja, Es mucho dinero, incluso me dicen que me van a** dar** de baja de la mutua cuando me venza la póliza en mayo». 

«Incluso no sé si me reclamarán también los gastos de **helicóptero **y ambulancia del 112 de emergencias -prosigue abrumado-. «Es muy triste y lamentable que por ser autónomo todas las entidades, desde la Seguridad Social hasta la mutua, quieran escurrir el bulto y no darse por enterados, ignorándome como si fuera un **animal** que enfermó en la cabina, cuando debería ser todo lo contrario, porque para eso he estado cotizando a la **Seguridad Social** por mi y mi familia todos estos años, pagando religiosamente el seguro de **accidentes del banco.** Ahora lo tengo todo en manos de mi abogado y también de los servicios jurídicos del sindicato Hiru al que pertenezco. Tengo muy claro que voy a ir a por todas. Se muy bien que no puedes publicar** nombres** de mutuas ni de bancos porque está denunciado todo, pero en cuanto los abogados me lo permitan lo diré, para que no le vuelva a pasar a nadie más».

Todo lo anterior, es una triste **muestra de la realidad **a la que se enfrentan cada dia, no solo los transportistas autónomos, también muchos conductores profesionales, reconocidos solo cuando a los gobernantes les interesa. Demonizados y abandonados cuando tienen que tratarles dignamente como se merece cualquier persona en un país que se supone moderno y civilizado. Ajenos a la realidad** diaria de muchas personas**, con instituciones públicas y empresas privadas, que solo miran cuando se cumple **con la ley,** pero, como en este caso, parece que la vida de las personas a veces no vale nada. Evidentemente seguiremos informando de este caso.

 

 

 
