En la gestión de flotas, el verdadero problema de un accidente no suele estar en la reparación ni en la peritación. El problema aparece mucho antes: en el primer minuto tras el siniestro.
Esto afecta tanto a flotas pequeñas de 40 o 50 vehículos como a grandes operadores con decenas de miles de unidades en circulación. La diferencia no está en el tamaño, sino en el impacto: en las flotas grandes, un error inicial se multiplica por volumen; en las pequeñas, se nota de inmediato en la operativa diaria.
En Europa y Latinoamérica, millones de accidentes leves en flotas siguen arrancando con el mismo patrón: partes mal cumplimentados o inexistentes, información incompleta, decisiones improvisadas por el conductor y una pérdida de control que se arrastra durante semanas o incluso meses.
Un problema global que empieza siempre igual
Da igual que el accidente ocurra en una autopista alemana, en una ruta logística española o en una carretera secundaria de México o Colombia. El inicio suele ser el mismo:
- El conductor improvisa bajo presión.
- El parte se rellena mal o directamente no se rellena.
- Las fotografías no siguen ningún criterio.
- La información llega tarde o incompleta.
- La flota entra en el proceso cuando ya hay decisiones tomadas.
- El vehículo queda inmovilizado más tiempo del necesario.
“La industria lleva años intentando optimizar la gestión del siniestro cuando ya es tarde”, señalan desde Acciparte. “Pero cuando este fallo se repite cientos o miles de veces al año, el impacto operativo y económico se vuelve estructural”.
La tesis: ordenar el inicio para recuperar el control
Acciparte no es una app ni un simple parte digital. Es una infraestructura operativa diseñada para actuar en el momento cero del accidente, cuando todavía es posible ordenar el proceso y evitar la pérdida de control tanto en flotas de cientos como en flotas de decenas de miles de vehículos.
El sistema es ajustable a todo tipo de activos en movilidad, incluyendo:
- coches y furgonetas,
- motos,
- camiones,
- remolques y semirremolques,
- bicicletas eléctricas y patinetes utilizados en operaciones profesionales.
Mediante un código QR asociado al vehículo, el conductor accede desde su móvil —sin instalar aplicaciones— a un parte digital guiado que:
- Recoge la información correcta directamente en el lugar del siniestro.
- Obliga a documentar el daño con fotografías estructuradas.
- Estandariza los datos para su uso posterior.
- Permite la firma digital de las partes implicadas.
- Envía automáticamente la información a la flota, aseguradora y gestores.
Todo ocurre en minutos. La información nace bien. La flota entra desde el principio.
Por qué las flotas son el epicentro del problema
En el transporte profesional, un accidente leve nunca es leve desde el punto de vista operativo. Cada siniestro implica:
- Tiempo de conductor perdido.
- Vehículos fuera de servicio.
- Gestión administrativa innecesaria.
- Decisiones tardías sobre reparación, sustitución o continuidad del servicio.
En flotas de gran tamaño, estos pequeños errores iniciales se convierten en decenas de miles de horas de gestión al año. En flotas más reducidas, el impacto se nota de forma inmediata porque no hay estructuras sobredimensionadas que absorban el desorden.
Las flotas que empiezan a ordenar el siniestro desde el origen consiguen:
- Reducir drásticamente los tiempos administrativos.
- Tener visibilidad inmediata de lo ocurrido, incluso a gran escala.
- Evitar conflictos posteriores por información incompleta.
- Tomar decisiones operativas con datos reales, no con suposiciones.
Europa y Latinoamérica: mismo problema, misma lógica
Acciparte nace con vocación internacional porque el problema es idéntico en ambos lados del Atlántico. Cambian las normativas y los actores, pero el fallo de origen es el mismo: un proceso que empieza sin control.
Por ello, la compañía trabaja pensando en:
- Flotas locales e internacionales.
- Grandes operadores con decenas de miles de vehículos.
- Empresas de transporte con presencia multinacional.
- Modelos de movilidad profesional muy diversos.
Un modelo simple para facilitar la adopción
La tecnología sólo funciona si se usa. Por eso Acciparte ha diseñado un modelo claro y escalable:
- Desde 0,99 € hasta 9,99 € por vehículo, según volumen.
- Sin barreras técnicas.
- Sin formación compleja.
- Sin fricción para el conductor.
Una reflexión incómoda para el sector
Durante años se ha asumido que los accidentes “son así”. Acciparte plantea una idea diferente: si el inicio es correcto, todo el sistema funciona mejor. Para una flota de 40, 4.000 o 100.000 vehículos, el control del siniestro no empieza en el taller. Empieza en el accidente.
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