Opinión

Si eres camionero, no existes. "Camionero García". Opinión

Que no se nombre a este sector en una negociación sobre la reducción de la jornada laboral, los deja invisibles, ninguneados y abandonados a cualquier amparo que pudieran reclamar
Imagen de varios camiones en carretera. Foto de archivo
Imagen de varios camiones en carretera. Foto de archivo
Si eres camionero, no existes. "Camionero García". Opinión

Se está negociando en estos últimos meses la reducción de la jornada laboral por parte del Ministerio de Trabajo, sindicatos y patronales. Hasta ahora la patronal se niega a aportar propuestas, aduciendo que este tema lo tiene pactado ya el Gobierno con los sindicatos. Dejan a las claras, los empresarios, que se apartan y que eso de mejorar condiciones a los trabajadores no va con ellos.

En esta mañana, leo la noticia de que el Ministerio de Trabajo quiere que los empresarios estén en el acuerdo y para ello les ofrecen una flexibilidad en la negociación y en las jornadas en algunos sectores, por ejemplo, la hostelería y la agricultura. Ni mención al sector del transporte por carretera.

En esa oferta, la flexibilidad sería la de asignar jornadas irregulares en esos sectores en momentos puntuales de producción, pero sin ser continuados, que eso está por ver y la pregunta que se lanza a los empresarios con esta oferta es si están o no por la reducción de la jornada laboral. A la patronal ya le empieza a gustar como suena la música, porque le da cartas para seguir haciendo y deshaciendo a su antojo, aunque el Gobierno le pone condiciones a esas jornadas irregulares, con un plan de inspecciones, que dudo mucho que se cumpla. 

Respecto a las sanciones, el ministerio quiere aplicar un agravante para aquellos incumplimientos en el exceso de la jornada que implique riesgo grave para la salud del trabajador, aunque entiende que son casos muy episódicos. Le parecerá episódico al ministerio que en el transporte por carretera haya más de 140 muertes todos los años, muchas de ellas por el agotamiento que generan las largas jornadas de trabajo en el sector.

Están fuera de la realidad.

Pero vamos al mundo del camión y en este caso, al mundo de los conductores asalariados

Ni se nombra al sector del transporte, ni a los conductores asalariados, no son escuchados en ninguna parte. Son ninguneados de manera sistemática, son invisibles para las administraciones, son explotados laboralmente, sumidos en el silencio más absoluto, abandonados a su suerte y vejados en cualquier parte o lugar.

Quizás las administraciones haciendo caso del lobby empresarial, han entendido que este sector no se toca por el bien de los gobiernos de turno y su continuidad. Los empresarios saben de su poder de persuasión y ponen a los gobiernos contra la pared si osan hablar, negociar o inspeccionar nada para los trabajadores conductores profesionales de este sector. Podríamos decir que las administraciones están secuestradas por el poder de los lobbys del sector del transporte de mercancías por carretera. ¿Suena fuerte, verdad? Pues no hay ninguna mentira en ello.

Volviendo al tema de la reducción de la jornada laboral. Ya en el sector tienen regularizado las jornadas irregulares de lunes a domingo en cómputo anual, que es una forma de esconder las miles y miles, o millones (88.320.000) de horas extras que se hacen en el transporte por carretera cada año. Entonces, ¿de qué sirve que reduzcan nuestra jornada, si no somos capaces de defender las 40 horas semanales?.

Digo esto no sólo porque son invisibles para todos, sindicatos, administraciones y sociedad. Invisibles, sí, hasta que se convoca una huelga. Entonces ya son unos delincuentes, cuando no, terroristas, pero oye, eso sin haber habido una sola huelga general de conductores asalariados nunca en este país. Sí, sólo lo han hecho los paros patronales de los empresarios.

¿Son estos señores unos delincuentes o terroristas? No, pero sí en una amplia mayoría, unos explotadores sin escrúpulos y sí, defraudadores natos que incumplen la ley sistemáticamente.

Por eso, que no se nombre a este sector en una negociación sobre la reducción de la jornada laboral, los deja invisibles, ninguneados y abandonados a cualquier amparo que pudieran reclamar, salvo lo publicado en RD 1561/1995, que por cierto tampoco se cumple.

Y todo esto pasa con la complicidad de muchos conductores que se apuntan a las tesis de la patronal, esa que dice que en este sector es imposible una reducción de la jornada laboral. Se ve que no hay mayor esclavo que aquel que se pone las cadenas él sólo, y así van las cosas para los camioneros.

Es necesario entender la importancia del sector del transporte, tanto el de pasajeros y muy importante el de las mercancías, de una importancia vital para el buen mantenimiento de la cadena de suministro y la dinámica en la vida social. Por eso es necesario reivindicar cada día con más fuerza una mejora de las condiciones sociolaborales de los trabajadores conductores de este sector. Eso, o en el futuro una parálisis social y el caos en la logística si se ralentiza el transporte.

Tome nota toda aquella persona que desde su espacio alimenta esta estrategia de silenciar, ningunear y obstruir el desarrollo de unas condiciones dignas para los trabajadores conductores porque se les viene una hecatombe para sus negocios, a los empresarios, para sus intereses, a los políticos y un gran malestar para la sociedad en general. 

Los conductores están cada día más hartos de incapaces funcionales que están destruyendo la profesión de conductor profesional con sus políticas, sus parches y su negación de los hechos, haciendo caso omiso de las necesidades actuales de los conductores profesionales, que son fundamentales para sus empresas.

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