Opinión

La mediocridad no es una opción. "Camionero García". Opinión

Para no verse atrapado en un callejón sin salida, es muy importante conocer los derechos que a uno le asisten y para ello, una formación básica es indispensable
Imagen de un camión en carretera. Foto de archivo
Foto de archivo
La mediocridad no es una opción. "Camionero García". Opinión

¿Has pensado alguna vez que en tu empresa se ríen de ti? ¿Piensan que eres una pieza más del camión? ¿Creen que tu necesidad es mayor que tu conocimiento de los derechos que te amparan?. Quizás te veas reflejado en estas cuestiones. 

Pues es hora de reflexionar y pensar que hoy, más que nunca eres la persona que están demandando las empresas. Ojo, que lo digo con toda la intención, porque os quieren ignorantes, despreocupados por vuestros derechos y con total dedicación a sus deseos y caprichos, renunciando a parte de vuestra salud, familia y amigos. 

Y para que eso no ocurra, estar bien informado y bien formado es muy importante. No hablamos de tener una carrera y un máster para conducir un camión, sino los conocimientos básicos para que no abusen de uno, para saber desarrollar y ejecutar una acción, entender las normas básicas y diferenciar entre obligaciones y derechos sin perjuicio a perder el puesto de trabajo. 

Hay que cuidarse mucho de los elementos contaminantes y salva patrias, de los mitineros de barra de bar y de aquellos que tienen pactos privados con el patrón, porque aportan poco y se apartan mucho de lo que ellos dicen que hay que hacer. Vamos, que hablan los que más tienen que callar

Ojo también con los gestores de tráfico y encargados, jefecillos falderos que solo hay en ellos intereses personales, muchos con el conocimiento justo para no mearse encima, sobre todo a la hora de ordenar el trabajo y dar las órdenes oportunas. Son gente que entienden que ganar medallas les dará oportunidades para crecer dentro de la empresa, pero no son más necesarios que un conductor ni menos tampoco, pero sí que muchos de ellos son gente con poca empatía, poca educación, y mucho valor detrás del teléfono pero muy cobardes en el cara a cara. 

Para no verse atrapado en un callejón sin salida, es muy importante conocer los derechos que a uno le asisten y para ello, una formación básica es indispensable. Porque la otra opción, la del enfrentamiento y liarse a trompadas es un camino con muy poco recorrido. 

Ser inteligente, buscar la estrategia y el momento adecuado, obtener la ayuda de quién sabe qué y cómo hacerlo, dejarse aconsejar por quién usa la razón para discernir las cosas y siempre estar atento a los cambios normativos, contrastar siempre la información que nos llega y actuar según la legalidad vigente, porque no todo vale, porque la relación laboral está basada en la confianza entre empresarios y trabajadores. Pero, sobre todo, hay que conocer los derechos y obligaciones que a cada parte le atañe.  

La confianza de la que muchos malos empresarios abusan y que someten a sus trabajadores a situaciones de semi esclavitud, situaciones que solo llevan al enfrentamiento, a la pérdida de productividad y por ende, a la pérdida de rentabilidad

Es triste ver un día sí y otro también, cómo muchos conductores desconocen el funcionamiento básico de lo que es el aparato que controla su jornada laboral. Lo usan de manera incorrecta e incluso lo manipulan, exponiéndose incluso a sanciones muy graves que pueden llegar a ser delito penal. 

Ciertamente, algunos infravaloran su responsabilidad a la hora de ejercer la actividad, sin control alguno por parte de sus empleadores, haciendo de su capa un sayo y poniendo en peligro la vida de los que comparten con ellos la carretera. Y no es menos grave, la permisividad por parte de algunas empresas por permitir e incentivar actitudes que están fuera de la legalidad vigente, haciendo caso omiso a toda normativa respecto a la prevención de riesgos laborales

Quizás esa máxima de que, "la lección con sangre entra" en el caso del sector del transporte, cuando se llega a estos límites, es porque hay alguna tragedia irreparable que van a sufrir algunas familias. Tragedias que se olvidan fácilmente y quizás sea por no tener interiorizado que la seguridad es lo primero y que el objetivo de cada viaje es el de regresar a casa sano y salvo, porque ello lleva consigo que todas las mercancías han sido entregadas, el camión guardado y lo más importante, el camionero en casa para disfrutar de familia y amigos. Quizás para esto no haga falta ninguna formación, pero al igual que inicio este artículo con varias preguntas, acabo con una pregunta más: Si todo esto ya lo sabemos, ¿Cómo se ha llegado a esta situación de desesperación? 

Y es que la mediocridad no es una opción cuando uno pone en riesgo su vida y la de los demás.

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