Opinión

¿Y de jubilaciones qué? "Camionero García". Opinión

Se envejece el sector. No hay una renovación clara entre los conductores profesionales
Un conductor de camion
¿Y de jubilaciones qué? "Camionero García". Opinión

Se envejece el sector. No hay una renovación clara entre los conductores profesionales, la edad media aumenta y los problemas se agravan en los últimos años de vida laboral.

Los reflejos, la disminución de la atención y unas enfermedades profesionales no reconocidas están haciendo que el ejercicio de nuestra profesión se convierta en un riesgo elevado para nosotros mismos y para el resto de usuarios de la carretera, no por experiencia pero sí por el desgaste sufrido por los años sentados al volante, con un sueño descontrolado y escaso, horarios desastrosos para mantener un equilibrio físico y mental saludable, pocas visitas al médico por el alejamiento continuo de nuestros centros de salud de cabecera y una alimentación muchas veces desequilibrada hacen de esta, una profesión nada aconsejable para una salud plena.

Y ante esta situación nos preguntamos ¿hasta cuando vamos a trabajar? porque si no hay relevo generacional, unos salarios brutos cotizados actuales más bien bajos, las presiones de los cargadores y la política de los diferentes gobiernos por alargar nuestra vida laboral harán que estemos más allá de una edad adecuada para la responsabilidad de manejar 40 toneladas en orden de marcha con la seguridad necesaria. Y lo vemos cada día, la edad no perdona y lo vivimos en nuestra experiencia y en lo que vemos cada día por las carreteras.

Como profesión de riesgo, porque la carretera es un riesgo constante y las exigencias de los mercados con sus prisas por tener todo “JUST IN TIME” hace que nos tengamos que plantear una reivindicación fundamental para el sector, y esta no es otra que determinar nuestra edad de jubilación en función de los riesgos expuestos, que son muchos y bien determinados.

En un sector dinámico, con unas exigencias cada vez mayores y más profesionalizadas, con una necesaria formación continua para un correcto ejercicio de la actividad no debe ser permisible estar encima de un camión con más de 60 años haciendo miles de kilómetros, viviendo demasiado tiempo en un espacio reducido y en altura, sin apenas control médico y no es una locura, ni que fuéramos unos privilegiados sino porque las condiciones físicas disminuyen y entorpecen las reacciones a muchas situaciones habituales y más aún hay que tener en cuenta las maniobras de urgencia en caso de condiciones adversas para una conducción segura.

Dicen que no habrá dinero para pagar las pensiones futuras y no es cierto, lo que hay es una mala gestión del dinero disponible y un perdón fiscal a las empresas permitiendo que paguen en dietas lo que debieran ser salarios con obligación de cotización.

Ante la robotización y conducción autónoma o el aumento de toneladas a transportar por unidad para reducir el número de vehículos en tránsito, los gobiernos deben tomar medidas para fiscalizar estas situaciones y que ayuden a contribuir en los planes de jubilaciones futuros.

Es importante primar la seguridad de las personas en la carretera y esta debe prevalecer sobre las mercancías y los vehículos, no es de recibo que el valor de la vida de un camionero esté por debajo del valor de un transporte.

Como siempre decimos, está bajo nuestra responsabilidad y determinación crear las condiciones para una salud laboral digna y más dignas debe ser las futuras pensiones de los profesionales del transporte por carretera, por ser gentes que se dejan más que la vida en el ejercicio de su profesión. Al menos encontrar en ese tiempo de descanso unos años compartiendo todo aquello que se pierden cada día con sus seres queridos, lejos de su tierra y de su hogar sin miedo a cubrir sus necesidades básicas.

60 años es una buena edad para pensar en una retirada digna y esta debe ser una de nuestras principales reivindicaciones en la actualidad. (Foto: Archivo Diario de Transporte)

Camionero García