¡Hola!, soy el Camionero viejo, me denomino así porque me queda apenas un año para jubilarme, perdonadme que no escriba con mi nombre, pero no quiero tener problemas con la empresa para la que trabajo, para el poco tiempo que me queda en al carretera.
Pero antes, aprovechando la libertad de expresión que me da el editor de este medio, voy a desahogarme, al menos una vez a las semana, escribiendo y denunciando públicamente todos los abusos e injusticias que tenemos que padecer a diario lo camioneros, mientras seguimos sin hacer nada, solo sabemos quejarnos en las redes sociales, algunos, incluso, haciendo vídeos que dan vergüenza ajena como si esta profesión fuera tan maravillosa, mientras tenemos que padecer que los sindicatos nos toreen y nos utilicen solo para sus intereses.
Nos están mareando con esto de los coeficientes reductores y la jubilación anticipada, dando largas sin que tengamos claro si nos los van a conceder, si tendremos derecho a jubilarnos, si nos reconocerán de una maldita vez las enfermedades profesionales que padecemos, estamos en la permanente duda, sin saber si lo conseguiremos o si cambiará el color político del gobierno y llegará otro que se baje los pantalones y diga «amén» a todo lo que le pida la patronal.
Una patronal que ha demostrado que si sabe estar organizada y conseguir todo lo que quiere, como hemos podido comprobar con lo que está pasando con el precio de los combustibles, una patronal que tan solo ha tenido que amenazar veladamente al gobierno con hacer un paro, para que le concedan todo lo que ha pedido y además que se reúna con ellos todas las semanas los representantes del Ministerio de Transportes.
Mientras nosotros hacemos amagos de estar unidos, como las manifestaciones que hicimos en Madrid el 10 y el 21 de marzo, en las que lo único que demostramos es que somos «cuatro gatos», que no tuvimos lo que teníamos que tener para ser muchos miles en esas movilizaciones en las que le teníamos que haber dicho a este gobierno que a partir de 15 días de la última manifestación nos quedábamos en nuestras casas y que ningún conductor profesional en España se iba a subir a un camión o autobús hasta que no viéramos publicado en el Boletín Oficial del Estado todas y cada una de nuestras reivindicaciones, exactamente igual que hicieron con la patronal del transporte.
Pero como decía al principio, se nos va la fuerza por la boca y solo sabemos llorar en las redes sociales dando pena. No somos más que unos cobardes que solo sabemos presumir del camión que llevamos, alardeando si el Scania tiene más cojones para adelantar subiendo que el Volvo o el Iveco, por ejemplo y encima hay auténticos gilipollas que hacen vídeos para que veamos lo imbéciles que son.
Luego están esos influencers de pacotilla que hacen vídeos para decirnos que este trabajo es maravilloso, que poco menos que somos «turistas a sueldo», como dijo Manuel Fraga, presumiendo de marcas de camiones como auténticos publicitarios convenientemente pagados por esas marcas que han descubierto un nuevo filón publicitario en estos personajillos, en lugar de anunciarse en la prensa especializada del sector que es donde tienen que hacerlo.
Una auténtica invasión de «niñatos imberbes» que lo más redondo que han visto en su vida es la pastilla de chocolate que les daban de merienda cuando eran niños.
Abusan de nosotros, no cumplen los convenios, nos pagan sueldos de miseria, mientras la patronal llora en los medios de comunicación diciendo que no encuentran conductores profesionales, pidiendo prebendas legales para traer camionero aunque sea de la «Conchinchina», lamentándose de que los jóvenes no quieren subirse a los camiones y los autobuses, que no hay relevo generacional y todas esas milongas.
Pero, creo sinceramente que en todo esto de la falta de conductores tenemos muchísima culpa nosotros por no saber hacernos respetar y valer profesionalmente y salarialmente como merecemos, mucho más ahora que ya empieza a haber empresas con camiones y autobuses parados.
Bueno, en este primer artículo de opinión en este medio, no quiero extenderme, tiempo tendré de soltar todo lo que llevo dentro después de más de cuarenta años recorriendo en un camión las carretera españolas y europeas. Un saludo.




Yo trabajo en Olano Norte
Me da igual que se entere la empresa.
La culpa es de toda esta gente subida en los camiones por 4 euros.
Aquí en Olano se ha echo un pacto, que es vergonzoso lo que se ha ofrecido mejorar, y como la vez anterior firman los de siempre.
Somos 5 miembros en el comité y han firmado 3.
Por lo tanto pacto ha salido por 1 voto.
Tiempo al tiempo que con lo que está subiendo la vida no les va ha llegar ni para papel higiénico.
Asi es compañero, bien expresada tu indignacion, soy bombista de hormigon , aunque años atras manejaba planchas tolderas , gruas , multilis , y camiones de volteo, si tuviramos mas union y una mejor logistica de comunicacion, ya verias el poder que conseguiriamos, en lo mio , las bombas no me dejo amedrentar , ya quicieran mis conosimientos, ya tengo 57 añitos y estoy quemado , no me veo con mas de 60 años con una bomba , apollo compañeros.