Opinión

El CAP de ACOTRADES. La opinión de Fernando Guillén

Hoy, creo que todos los que hemos realizado este curso del CAP estamos mejor formados
Tarjeta CAP. Foto de archivo
Tarjeta CAP. Foto de archivo
El CAP de ACOTRADES. La opinión de Fernando Guillén

El CAP, ese invento que se tuvo que improvisar a toda prisa después de que los franceses denunciaran ante el Tribunal de Justicia de la UE que los españoles y portugueses cruzábamos su país sin ningún tipo de formación específica en materia de transporte de mercancías.

Oír la palabra CAP y "te toca", era algo así como mentar el título de una película de terror. CAP era sinónimo de horas y horas viendo videos divertidos o partidos de fútbol mientras pasábamos el tiempo entre cigarrillo y cigarrillo, con la puerta bien cerrada por si pasaba la inspección.

Bueno, pues como cada cinco años me ha tocado pasar el CAP, y como supongo que os pasó a la mayoría de vosotros, me resigne a la pesadez de horas y horas perdidas, medio dormitando y hablando de temas sin sentido alguno y con nula aplicación práctica, impartido además por personas con nula formación y experiencia. El panorama se me presentaba sombrío, y lo lógico era localizar la cafetería más cercana al centro de impartición del curso.

Al recibir el cuadrante del curso se me ánimo algo el espíritu al ver que uno de los profesionales que me impartirá la formación era una persona con un prestigio reconocido en la profesión: Marcos Veiga. También conocía a otra de las profesionales de un anterior curso de ADR, Beatriz. Aun así, quedaban muchas horas por cubrir, y no tenía ni idea de quién era Ángel o Lucas. En fin, pensé, al menos tendré uno de los cinco días del curso entretenido y seguramente algo aprenderé.

Estaba totalmente equivocado

Lucas era un profesional de la medicina de emergencias, un especialista con una reputada experiencia del que aprendimos todos una barbaridad. ¡¡Qué tipo, qué pedazo de modestia el de un hombre que ni se sabe las vidas que ha salvado!!. ¡Gracias por su trabajo y gracias por compartir su saber con nosotros!.

Luego le tocó el turno a Ángel. Que tiene experiencia profesional es innegable, que es un enamorado de la ciencia, la ingeniería y la física, también. Su clase era presuntamente la más "rollo", sin embargo, supo hacerla amena, entretenida y enseñarnos muchísimo. Si, si, muchas veces ya sabemos que la realidad es una cosa y la teoría otra, pero sin el conocimiento de la teoría, difícil tendremos exigir que se aplique en la realidad ¿no?. ¡Gracias Ángel!.

Y le llegó el turno a Marcos. Maestro de maestros. ¡Qué tío!. No recuerdo un CAP donde nadie pidiera el descanso, pues ya lo he encontrado. Claro, directo, y con una sencillez que apabulla. Nada de divagar. A preguntas, respuestas claras, concretas y directas. Los que me están leyendo y han realizado el curso, saben que fue una auténtica gozada tenerlo de formador. ¡Gracias Marcos!

Y Beatriz. Le tocó seguramente la peor parte, pero, su simpatía, su cercanía, su forma de explicar las cosas las hizo más llevaderas y entendibles. Ciertamente, el tema de comer verduras va a ser complicado, pero no creo que ninguno olvidemos lo aprendido en sus clases. Y eso a pesar del encontronazo involuntario y sin importancia de los "come gambas". ¡Gracias Beatriz!.

En resumidas cuentas, así sí, así si se hace un curso de formación para conductores, Por supuesto, hay cosas que se pueden hacer mejor, como trabajar más la legislación laboral, pero eso no es temática del Ministerio de Transportes, que no es de quien en realidad dependen estas cosas. También se podría organizar para que cierta parte del curso, al menos, pudiera ser online usando los actuales sistemas disponibles que podrían garantizar perfectamente que no se realizará en jornada laboral. Tampoco estaría de más que Transportes velará porque aquellos que están en el curso no lo estén en su periodo de descanso, aumentar los descansos entre las clases..., claro, pero esas cosas no son cosas de los profesionales que nos han impartido la formación.

Hoy, creo que todos los que hemos realizado este curso estamos mejor formados, hemos recordado temas olvidados, estamos mejor preparados, hemos refrescado lo que conocíamos y aprendido cosas nuevas, y ese, al fin y al cabo, debe ser el objetivo de estos cursos.

Cuando todos nos acordamos de los CAP y de la madre que lo parió, hay que reconocer cuando las cosas se hacen bien, y ACOTRADES ha organizado un curso de forma estupenda, y toca reconocer cuando las cosas se hacen bien. Así que, este es el camino, esta es la forma de formar a la gente, con todos los peros posibles, y de que en esta profesión empecemos a considerarnos a nosotros mismos como auténticos profesionales.

Quizá, solo quizá, por fin empiecen a cambiar las cosas en esta bendita profesión, y al fin se empiecen a montar equipos capaces de formar de forma eficaz a los profesionales del volante. Esta experiencia me hace pensar que es así.

¡¡Buena ruta a todos!!

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