Opinión

El día que nos exijamos a nosotros, y no a los extranjeros. La opinión de Fernando Guillén

Más de 100 conductores procedentes de Perú han llegado a la provincia con uno de los convenios más ridículos de España
Imagen de un conductor de camión. Foto de archivo
Imagen de un conductor de camión. Foto de archivo
El día que nos exijamos a nosotros, y no a los extranjeros. La opinión de Fernando Guillén

Se vuelve a armar cierto revuelo por la llegada de conductores foráneos, en este caso a Galicia. Si, más de 100 conductores procedentes de Perú han llegado a la provincia con uno de los convenios más ridículos de España, 1080 de salario  y apenas 1275 de cotización. Y gracias a que el gobierno subió el SMI, de lo contrario cobran todavía menos, porque el convenio está sin actualizar desde, si no recuerdo mal desde 2014. Con estos números, estos mal llamados empresarios del transporte pueden presumir de pagar más de lo fijado en convenio, y lo dirán con toda su cara dura. No los traen a Coruña, no, ni a Lugo, ni a Pontevedra, no, a Ourense..., no se puede tener la cara más dura.

Pues a esta provincia, y en estas condiciones, llegan estos conductores a los que han engañado vilmente, tanto la empresa consultora contratada para tal labor, como esos presuntos empresarios que presumen de serlo y no son más que modernos traficantes de esclavos, pero eso no es lo peor, no, lo peor es que aún encima lo hacen con dinero público y la colaboración del gobierno autonómico, los mismos que públicamente criticaron la decisión del Ministerio de Seguridad Social de autorizar la llegada de trabajadores foráneos, los mismos que están cansados de saber y conocer las irregularidades continuas de los empresarios gallegos del transporte. Y se pone dinero público con el pretexto de repoblar las localidades donde estos peruanos se van a alojar, Baños de Molgas y Allariz, que no son, precisamente, las localidades que más necesitan de repoblarse, ya que son cercanas a áreas industriales y a la propia capital provincial.

Por supuesto, les han vendido la moto de mala manera, empezando por decirles que trabajan para grandes empresas alimentarias, lo que es falso: serán contratados por pequeñas microempresas, autónomos en realidad camuflados de sociedades limitadas, con lo que empezarán a conocer el comportamiento mafioso del sector del transporte en nuestro país, porque no lo conocen, se creen que han llegado a un país desarrollado, donde se cumplen las leyes, donde la administración funciona, y donde los abusos laborales en total impunidad no son posibles, !Pobres!.

Quizá alguno pretenda que una consultora les explique que las normas laborales no se cumplen en España, evidentemente no lo van hacer; les va a explicar todo conforme la legislación laboral en la mano, el reglamento 561 y los Convenios Colectivos, y luego les realizaran un modelo de contrato previo para presentar en extranjería donde todo quedara vinculado al Convenio Colectivo, tal y como firmáis vosotros en vuestro contrato de trabajo ¿O alguno ha firmado un contrato de trabajo donde diga que las condiciones las fija el empresario unilateralmente?, no, en todo os pone "retribución conforme al Convenio Colectivo de la provincia de...".

Pero ellos no tienen responsabilidad alguna. La responsabilidad es enteramente de los conductores patrios, de todos estos patriotas que nos subimos a la cabina cada día, que somos completamente incapaces de cumplir lo más básico de las normativas laborales, muchas veces por puro desconocimiento, aquí queda el cuadro de cuál es nuestra jornada laboral, y dentro de esta jornada hay que meter la conducción, no es al revés, no es la conducción la que limita nuestra jornada laboral, es la jornada laboral la que limita la conducción:

Cuánto cambiaría el cuento si simplemente cumpliéramos ese pequeño cuadro ¡¿Eh?!, cómo cambiaría la cosa. Pero no, pretendemos que otros lo hagan por nosotros, pretendíamos que como faltaban conductores la cosa se soluciona sola, que los empresarios de este país se iban a quedar sentados lamentándose y soltando la pasta, mejorando las condiciones de trabajo. Ya hace casi dos años que escribí que los que pensabais así estabais listos, que lo llevabais claro, y no me equivoque en nada.

Nosotros estamos en nuestra casa, y somos nosotros los que tenemos que hacer que las leyes se cumplan, no podemos descargar nuestra responsabilidad. Pero claro, es más fácil enarbolar banderas que usar mínimamente el cerebro para desgranar el hilo de la paja. Así nos va en este sector.

¡¡Buena ruta!!.

Más artículos de Fernando Guillén. Prohibida su reproducción total o parcial sin la autorización expresa y por escrito del autor o el editor.

Comentarios