Me equivoqué, he de reconocerlo. En el anterior editorial de En Ruta, manifestaba que, a pesar de las dificultades, el 2026 había comenzado con buen pie. Dice el refrán que, dura poco la alegría en casa del pobre, y eso es lo que ha ocurrido.
A primeros de enero el sector sufrió los bloqueos en las carreteras de Francia y España como consecuencia de las protestas de los agricultores por la firma del Acuerdo UE-Mercosur, protestas que han continuado hasta finales de enero y es probable que vuelvan a producirse.
También el sector ha sufrido las consecuencias meteorológicas adversas y se ha visto implicado en restricciones y cortes de carretera.
En ambos casos, la gestión del Gobierno de la nación ha sido nefasta provocando que miles de camiones quedaran atrapados dejando a los conductores a su suerte.
No se ha respetado el derecho a la libre circulación de personas y mercancías y se han embolsado miles de camiones en aparcamientos, sin servicio alguno de atención a las tripulaciones, en lugar de proceder, como en cualquier otro país, a dejar expeditas a la circulación las carreteras mediante el empleo de quitanieves y tratamiento con sal, y eso en los casos en que nevara de manera copiosa, lo que no ocurrió y se procedió a este absurdo embolsamiento preventivo.
Todo ello ha provocado en el sector, no solo innumerables pérdidas económicas sino el cabreo justificado de miles de conductores.
Por esta ineptitud del Gobierno, deberían haber dimitido los responsables directos, pero el verbo dimitir, en este ámbito, no se conoce, desgraciadamente.
Ahora el sector está pensando en plantear reclamaciones económicas por los daños sufridos, una ilusión si nos atenemos a la experiencia.
Los agricultores franceses llevan bloqueando carreteras y dañando las mercancías transportadas decenas de años, sin que haya prosperado reclamación alguna y sin que el sector se haya sentido respaldado en sus reclamaciones.
¿Qué acciones ha emprendido el Gobierno contra el salvaje destrozo de las autovías como consecuencia de las protestas de algunas organizaciones agrarias y los perjuicios sufridos por los transportistas?
¡Pues hala! a reclamar al maestro armero, que es otro dicho.
Y el sector, cada día que pasa, con más falta de conductores. No me extraña; son los primeros en sufrir las consecuencias de todos estos despropósitos.
No son las condiciones laborales que se tienen establecidas en la relación empresa-trabajador las que están provocando esta escasez de conductores.
Faltan conductores en España, pero también faltan en Alemania o en Francia donde disfrutan de mejores condiciones salariales.
Sin negar que unas mejores condiciones laborales pueden hacer más atractivo el sector, no son la causa de la escasez de conductores. Son las condiciones que se ven obligados a soportar al margen de su relación laboral con la empresa: el desarraigo, el trato inadecuado por parte de los clientes en los lugares de carga y descarga, la falta de áreas de servicio seguras y cómo no, la absoluta despreocupación que padecen por parte de una administración incompetente cuando se producen hechos como los comentados.
Lamentable.




Hola ..yo he sido transportista y en las cargas y en las descargas nos tratan como quieren y lesda igual que esperes una hora como hasta el día siguiente