---
title: "Sindicalismo. La opinión de Fernando Guillén"
description: "Hoy tocaremos un tema polémico: los sindicatos.Veamos, empecemos por saber que es un sindicato: un sindicato no es otra cosa que la organización de una serie de ciudadanos que persiguen un fin..."
url: https://www.diariodetransporte.com/opinion/sindicalismo-la-opinion-fernando-guillen/
date: 2022-09-25
modified: 2025-08-12
author: "Redacción de DiariodeTransporte.com"
image: https://www.diariodetransporte.com/wp-content/uploads/2025/08/Sindicalismo-opinion.jpg
categories: ["Opinión"]
tags: ["Colaboradores", "Especiales", "General", "La opinión de Fernando Guillén", "Mercancías", "Ministerios y Leyes", "Opinión y Debate", "Portada", "sindicalismo", "Sindicato", "Sociedad", "trabajadores", "Transporte por carretera"]
type: post
lang: es
---

# Sindicalismo. La opinión de Fernando Guillén

Hoy tocaremos un tema polémico: **los sindicatos.**

Veamos, empecemos **por saber que es un sindicato**: un sindicato no es otra cosa que la organización de una serie de ciudadanos** que persiguen un fin común,** generalmente relacionado con su actividad laboral, se organizan para conseguir mejoras y disponer de fuerza para negociar **con sus clientes, proveedores, empleadores, políticos etc.**

Tradicionalmente, se cree que el sindicato solo hace referencia a las organizaciones obreras, pero no es asi en absoluto, de hecho **el término «sindicato»** fue empleado ya mucho antes del siglo XIX, cuando surgen estas organizaciones. En realidad **un sindicato es un «lobby»,** o es también organizaciones como **Plataforma para la Defensa del Sector del Transporte, o la CEOE, o la CETM.** Todos ellos además cuentan con características comunes: afiliados **que pagan sus cuotas**, personal liberado a sueldo de la organización para realizar las labores de representación y organización etc. En la mayoría de organizaciones esas **personas «liberadas»** son electas por los propios representados, esto es así en las organizaciones obreras, en otras se** trata de personal contratado** o que asume ese papel de representación casi que de motu propio, como sucede en muchas** organizaciones empresariales.**

Sin embargo,** a pesar de la similitud,** a quien se ataca generalmente es exclusivamente a las organizaciones obreras, a **los llamados sindicatos de clase,** y eso que los éxitos de estas organizaciones están en nuestro dia a dia, sencillamente no somos** conscientes de ello.**

Los sindicatos de clase trabajadora** surgen en el siglo XIX**, y evidentemente nacen inspirados en las ideas de izquierda, que surgen a su vez en contraposición** a las únicas ideas dominantes** en aquel momento: **las liberales y conservadora**s. Surgen en un momento en que se produce un masivo desplazamiento del campo a **las urbes en busca de trabajo** en las nacientes industrias que se crean en plena Revolución Industrial, y aunque las condiciones de muchos de** esos trabajadores son mejores** que las que tenían en el campo, el hacinamiento, la falta de condiciones higiénicas, las jornadas laborales agotadoras, la falta de cualquier derecho, **el trabajo de menores,** la situación de la mujer, la riqueza de unos completamente desmesurada respecto de la enorme mayoría, causa** un creciente descontento** que se canaliza por la vía de la creación de estas organizaciones obreras. Las fuerzas políticas del momento** lucharán contra ellas** por todos los medios, incluyendo la violencia, con lo que la lucha de clases se verá acentuada.

Poco a poco, los sindicatos de clase obrera **irán consiguiendo metas**: limitar el trabajo infantil, establecer horarios de jornada, conseguir **representación en las empresas,** derecho a los descansos, a las vacaciones, a la jubilación, a las enfermedades profesionales, a **la jubilación por desempleo**, a limitar la edad de los menores, a mejorar las condiciones laborales e higiénicas…, todo ello se irá consiguiendo poco a poco, **en una lucha constante**. Y todo eso son logros sindicales. Nada se ha obtenido sin luchar**, sin organizarse,** nada se ha dado por las buenas. Nunca.

Pero algo **cambió en los años 80**. Y es que las mejoras que la lucha obrera **había conseguido** empezaron a significar su propia muerte. El objeto del sindicalismo es la clase obrera, pero ¿Y si ya no hay clase obrera?, pues **el sindicalismo obrero languidece**. Y eso ha pasado. Las mejoras constantes, **la evolución del nivel de vida,** las campañas desde determinados sectores empresariales, financieros y políticos, lograron que poco a poco **los sindicatos quedaran fuera de juego,** porque los obreros ya no eran obreros: conducían coches,** tenían casa propia,** veraneaban en la costa, enviaban a sus hijos a colegios privados concertados. Ya no eran aquellos obreros que vivían en pequeñas viviendas,** hacinados,** que necesitaban que sus hijos trabajaran para mantenerse, con mujeres que se quedaban en casa cosiendo para otros, además,** las grandes empresas languidecían**: los grandes conglomerados de miles de empleados y muchas chimeneas estaban desapareciendo en una nueva** Revolución Industrial** donde la automatización sustituye a miles y miles de trabajadores…, y los sindicatos de clase **no fueron capaces de adaptarse.**

Y no sólo no fueron capaces de **hacer esa adaptación**, al menos en España a una nueva realidad, es que además fallaron en todo lo relacionado con **la comunicación a la sociedad,** así la idea de los liberados vividores se impuso como norma en la **creencia popular,** los sindicatos se transformaron en sedes donde habitaban funcionarios sin oposición que vivían cojonudamente **sin pegar golpe desde hacía años,** los trabajadores no los veían como solución a los problemas que les acuciaba,** ni los ven hoy**, y es que la inacción sindical es terrible: se negocian convenios sin intentar siquiera una simple asamblea** con los trabajadores** del sector porque están más preocupados por mantener su nivel de influencia particular, les interesa obtener **delegados** porque por esa vía reciben subvenciones, y claro, está imagen ante los trabajadores es penosa y lamentable.

**Quien esto escribe es afiliado.** Paga su cuota y cree en el sindicalismo. Pero si el sindicalismo obrero **no empieza a cambiar**, si no deja una estructura anquilosada, pesada, incapaz de enlazar con las necesidades reales de** la sociedad actual,** compleja, moderna, están acabados, y se quedarán en lo que son ahora mismo: representantes de los trabajadores de** grandes empresas y funcionarios**, el resto no nos sentimos ya representados por ellos, no sentimos que** les preocupe nuestra situación,** y vemos que solo se arriman a nuestros problemas cuando estos saltan a la palestra pública, tal y como hacen los políticos…, la desconexión es total, el fallo de comunicación absoluto. Mientras el sindicato solo se vea como un lugar **donde pagas una cuota** para mantener a una pandilla de vagos,que es la imagen que mucha gente tiene, las cosas van a ir mal, muy mal, y **el peso sindical será cada vez menor**, y el peso sindical es clave para poder afrontar reivindicaciones…, si no hay ese peso, **el sindicato no tiene fuerza**, y el sindicato no puede tener fuerza si no es capaz de transmitir esa necesidad a **la sociedad.**

Cierto que hay muchos** sindicatos, y generalmente** la gente solo reconoce a los grandes sindicatos a nivel nacional:** UGT, CCOO, USO…,** pero hay muchos más, y curiosamente da la impresión de que pequeños sindicatos funcionan mejor que grandes sindicatos. Esto también** deberían hacérselo mirar.**

En Galicia se están negociando, hasta donde yo sé, los **Convenios de Transporte de Mercancías por Carretera, de A Coruña y Pontevedra…,** desde aquí les pido que organicen asambleas informativas en las sedes sindicales. Les pido que vuelvan al lugar **donde nunca debieron dejar de estar**, la calle, las empresas. Hay que perder el miedo a **los trabajadores,** porque eso parece que se tiene, miedo, hay que aceptar las críticas, y si a la primera asamblea vienen **10, a la segunda vendrán 20, y a la tercera, 50.** Tenemos que resucitar el movimiento sindical de clase, tenemos que volver a darnos cuenta de que **somos obreros, trabajadores,** y eso, en gran medida, les corresponde a los responsables de esas organizaciones. Nadie dice **que sea fácil**, pero al menos habrá que intentarlo.

**¡¡Buena ruta a todos!!.**

Más artículos de (/tag/fernando-guillen/) **Prohibida su reproducción total o parcial sin la autorización expresa y por escrito del autor o el editor.**

Foto de archivo

 
