---
title: "Tiempos difíciles para los emigrantes. Un español en Alemania"
description: "La vida se asemeja a una página en blanco. En toda su extensión se va formulando la tristeza y el éxito, las idas y venidas de los hombres. Sus aciertos y fracasos. Los sentimientos van de la mano..."
url: https://www.diariodetransporte.com/opinion/tiempos-dificiles-para-los-emigrantes-un-espanol-alemania/
date: 2021-04-17
modified: 2025-08-12
author: "Redacción de DiariodeTransporte.com"
image: https://www.diariodetransporte.com/wp-content/uploads/2025/08/Tiempos-dificiles-para-los-emigrantes-un-espanol-en-Alemania.jpg
categories: ["Opinión"]
tags: ["alemania", "Amenaza", "America", "Colaboradores", "Consumo", "difíciles", "Emigrantes", "Español", "Especiales", "Europa.", "General", "inmigrantes", "Opinión y Debate", "Sociedad", "Tiempos"]
type: post
lang: es
---

# Tiempos difíciles para los emigrantes. Un español en Alemania

La vida se asemeja a una página en blanco.** En toda su extensión se va formulando la tristeza y el éxito, las idas y venidas de los hombres.** Sus aciertos y fracasos. Los sentimientos van de la mano de la razón. El poeta camina por las ciudades y deja una **huella de tinta en los pasos de cebra, en los hogares que habitó** y en las cafeterías que visitó por casualidad.

( Zagajewski )

**Son tiempos difíciles para todos, también para » Nosotros «, los emigrantes**. De entrada, resulta curiosa esa distinción (nosotros y ellos, los nuestros y los extraños/extranjeros/emigrantes), pues todos somos emigrantes o herederos de inmigrantes.** Es un goteo.** No hay día en que un amigo, un conocido, un amigo de un conocido Español no se mude a Alemania, Inglaterra, Noruega…, o donde sea, donde haya un rayo de luz. **País de inmigración como no hubo otros en el mundo, España exporta población.** Curioso, pero no único. **¡Miren Venezuela**!. También fue transformada por la inmigración. Ahora es todo un fugarse. Lo mismo Cuba, “invadida»» por inmigrantes españoles en el siglo XIX. Hoy es una diáspora. De tierras de acogida y cobijo, de esperanza y oportunidad,** estos países se han convertido en lugares ásperos e inhóspitos, c**errados al mundo y de cerril nacionalismo. ¿Será una coincidencia?

Mirando alrededor resulta evidente que el migrante **Español o el venezolano tiene poco en común con el peruano o el ecuatoriano**. En la mayor parte de los casos no fue a Europa a buscar su América. No apuesta al ascenso social, no espera adaptándose a trabajos humildes ganarse un futuro digno en la nueva patria para la familia. El migrante español suele ser alguien que perdió la buena posición que tenía; o que todavía conserva s**u estatus pero no ve futuro para sus hijos; o que ya lo vio todo y sabe cómo termina. **

Son profesionales, técnicos, docentes, **empresarios, personas formadas y capaces necesarias como el pan. Sin embargo,** nada: más que desilusionados son derrotados; más que marginados, expulsados, exilados en una nueva tierra, separados de su casa. Casi siempre tienen remotas raíces inmigrantes y salen en avión de los países a los que sus antepasados llegaron en barco; países que mientras tanto se habían convertido en sus países**. Como un cuerpo después de un trasplante, como órganos extraños,** España los rechaza. Es como si “lo Europeo «» hubiera aplastado a “lo Americano «» que tenían en sí mismos y cultivaban. Como “el alma eslava»» que alimentó a los populistas rusos, “el alma telúrica»» que anima a los populistas españoles “incapaz de asimilar sin violencia el contacto de lo viejo **con lo nuevo, lo doméstico y lo foráneo»».**

El triunfo populista mata la síntesis **entre los dos mundos integración virtuosa de los inmigrantes españoles** , revela así su lado oscuro: lo que en otros lugares toma la forma de conflictos étnicos se manifiesta aquí en el contraste entre imaginarios incompatibles, identidades inasimilables, **cosmologías enemigas.**

Pero las similitudes ocultan profundas diferencias. **Los populistas eslavos que idealizaron al pueblo ruso,** la comunidad campesina reunida como un organismo estático y homogéneo, eterno y armonioso en torno al pope ortodoxo, ahuyentaban la crónica tentación **de emular al Occidente europeo, de seguirlo por el camino de la ilustración y la secularización.** Los populistas españoles que invocan** la identidad del “hombre americano»» y la identidad “nacional y popular»»** son en su mayoría de origen europeo, frutos de la sociedad mestiza surgida a lo largo de los siglos en América. **No tienen problemas con el futuro, sino con el pasado**. Su americanismo es una construcción intelectual, la invención de una tradición.

**¿Será para compensar los fracasos del desarrollo? ¿Los desastrosos experimentos políticos? ¿Un complejo de inferioridad?**

De ahí su fábrica de antinomias: **la América espiritualista contra la Europa materialista, l**a solidaridad contra el egoísmo, la gratuidad contra el utilitarismo, la fe contra la razón, la naturaleza contra la cultura, el pueblo contra la oligarquía.** Como si América fuera el reverso de Europa. Y Europ**a la odiada madrastra de quienes a pesar de todo cultivan sus dialectos perdidos, sus costumbres disueltas, horrorizados por lo que se ha vuelto desde que se fueron. Una Europa culpable porque fue corrompida por la prosperidad, **contaminada por el consumo, y porque está huérfana de raíces.**

El año 2020 fue el año** en que vimos las historias en casa**, porque fue el año en que casi todo lo hicimos en casa, quizás sin quererlo el sofá** se convirtió en nuestro refugio**. La pandemia de covid-19 obligó a que cambiáramos **la manera de trabajar, de comer, de relacionarnos y también de evadirnos, de escaparnos. L**a pantalla del televisor , los periódicos, las revistas fue, para aquellos que pasaron por un confinamiento duro, la ventana a un mundo ajeno a la pandemia, un mundo donde las vidas excepcionales de otros nos hacían olvidar el temor cotidiano por lo que tocábamos o respirábamos, **el aire se había convertido en una amenaza. **

Era la única manera de romper el confinamiento, de que la mente y los sentimientos **se engancharan a algo que no estuviera contagiado por el virus, o por el miedo al virus.** Es cierto que las salas de cine estuvieron más oscuras que nunca, pero a través** de esa ventana con dispares paisajes que tenemos enchufada en casa, las historia de inmigrantes, **siguieron siguieron iluminando nuestros ojos y alegrándonos el corazón. Sin duda,** el 2020 fue el año en que la lectura entró por la ventana, **historias de emigrantes que jamás fueron contadas.

**Con este serial mi idea es :**

De la mano de un inmigrante español les invito a **mirar a los inmigrantes como iguales y a valorar la fortaleza que se requiere para dejar una nación y comenzar desde cero.** La crisis migratoria en el mundo, que ha golpeado con más fuerza en los últimos años a nuestro país España nos hace destacar, que toca no solo las dificultades que enfrentan los inmigrantes, sino también el rol que han tenido **al momento de tener que dejar la patria y sus raíces como consecuencia de un conflicto social o bélico.** Ya que soy capaz de ver, gracias a mi experiencia como migrante y carisma, que siempre hay alternativas viables en tiempos de adversidad.

Pero es muy actual**, ya que toca temas como las dificultades que nos enfrentamos los inmigrantes**, cómo se nos asigna de antemano un lugar en la sociedad y la falta de interés de nuestros nuevos compatriotas en la riqueza de nuestra cultura, **en mi rol de inmigrante, desde la otra vereda y con mucha ternura,** intento dar una lección, ya que logra dejar atrás mi carácter de “expatriado «» y lleva consigo nuestros talentos, constituyéndose gracias a** nosotros un aporte para nuestro entorno y su nueva nación.**

Foto y autor: Jose Mateos Mariscal. Wuppertal Alemania
