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title: "Una historia cualquiera. ”El camionero ácrata”. Opinión"
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date: 2018-10-11
modified: 2025-08-12
author: "Redacción de DiariodeTransporte.com"
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categories: ["Opinión"]
tags: ["actualidad transporte", "Colaboradores", "General", "La opinión de Basilio Aragón", "Opinión y Debate", "Portada", "Sección El Camionero Ácrata", "Sociedad", "Transporte por carretera", "Una historia cualquiera"]
type: post
lang: es
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# Una historia cualquiera. ”El camionero ácrata”. Opinión

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**Hace muchos, muchos años, en un pueblo costero había una empresa de elaboración de pescado. La cual, para sus necesidades tenía una pequeña flota de camiones propios, con sus respectivos conductores.**

Un día, un directivo de esta empresa pensó: ¿**por qué tengo que tener una flota de camiones** si yo lo que fabrico es elaborados de pescado?, ¿**por qué no le vendo los camiones a los chóferes**? y así no tengo que ocuparme ni del mantenimiento de los camiones, ni de los sueldos de los chóferes y si además, me quedo yo con las tarjetas de transporte, me aseguro de que sólo trabajen para mí y que no me dejen colgado.

Claro está, muchos conductores pensaron: **«oh, qué buena oportunidad, voy a poder ser mi propio jefe»**. Durante un tiempo esto funcionó medianamente bien. Los conductores **ya no podían ir de vacaciones** a no ser que pagarán a alguien y mucho **menos ponerse enfermos**, ya que la cotización de autónomo no cubría, pero bueno, mal o bien, iban aguantando el tirón.

Pero al cabo de un tiempo empezaron los piques, que si este hace** más viajes que yo**, que si el otro **factura más** etc. Entonces fue cuando el directivo de la fábrica pensó: «**esta es mi oportunidad, le doy el viaje a fulano por que me lo hace más barato**» y ahí empezó el declive.

Cada uno de los choferes** bajaba el precio del anterior**, ya hasta se contrataba a camiones de fuera y los conductores originales habían **perdido la exclusividad**. Los más previsores viendo lo que se avecinaba, aprovecharon las vacas gordas y pudieron **conseguir su tarjeta y su título** de transporte y escaparon a tiempo, **otros acabaron arruinados**.

Los que aguantaron el tirón, tuvieron que **buscarse la vida por fuera**, pero claro, ya no tenían el trabajo más o menos garantizado y su única forma de competir era a base de precios. Con lo cual, muchos solo **alargaron la agonía**. Eso sí, eran sus propios jefes, o eso creían.

**Que nadie busque paralelismos con la vida real. Está, solo es una de esas historias muy real y al mismo tiempo muy ficción. Los más viejos, seguro que conocéis muchas historias parecidas a esta.** (Foto de archivo)

 

 
