Las nuevas normas de las emisiones de CO2 para vehículos pesados no reconoce la neutralidad tecnológica, según la IRU

Imagen un camión y dos autobuses en carretera. Foto: IRU
Imagen un camión y dos autobuses en carretera. Foto: IRU
No se adoptaron las enmiendas propuestas para introducir la definición de combustibles neutros en carbono y establecer una metodología para registrar vehículos propulsados ​​exclusivamente por dichos combustibles
Las nuevas normas de las emisiones de CO2 para vehículos pesados no reconoce la neutralidad tecnológica, según la IRU

La votación del Parlamento Europeo sobre las normas de las emisiones de CO2 para los vehículos pesados nuevos, ha resultado "decepcionante" para la Organización Internacional del Transporte por Carretera (IRU) al no reconocer otras soluciones que pudieran desempeñar un papel en la descarbonización del sector del transporte por carretera.

Si bien la legislación marca un paso significativo hacia la reducción de las emisiones de CO₂ de los vehículos pesados, no se adoptaron las enmiendas propuestas para introducir la definición de combustibles neutros en carbono y establecer una metodología para registrar vehículos propulsados ​​exclusivamente por dichos combustibles. Estas enmiendas tenían como objetivo tener en cuenta los vehículos que funcionan con combustibles neutros en carbono, lo que marca un paso crucial hacia la descarbonización del transporte por carretera.

La Directora de Defensa de la UE de IRU, Raluca Marian, ha afirmado que "es decepcionante que el texto final no reconozca la neutralidad tecnológica y una amplia gama de combustibles alternativos que permitirían al sector del transporte por carretera descarbonizarse de manera efectiva. El sector de la movilidad y la logística de la UE necesita una amplia gama de opciones tecnológicas para satisfacer sus diversos requisitos operativos".

IRU acoge con satisfacción, sin embargo, la declaración realizada por la Comisión Europea antes de la votación. La Comisión se comprometió a establecer una metodología para registrar los vehículos que funcionen exclusivamente con combustibles neutros en CO₂. Está previsto que dicha metodología sea presentada un año después de que el reglamento entre en vigor.

Otro avance positivo es la inclusión de una cláusula de revisión más temprana (2027) y más completa, que es vital para ajustar la legislación en el futuro, garantizando que pueda evolucionar para apoyar mejor la transición de la industria del transporte por carretera hacia la neutralidad de carbono.

“En general, el acuerdo sigue siendo heterogéneo para el sector del transporte por carretera. La votación demuestra la importancia de una cláusula de revisión más temprana y más completa. Sin embargo, ahora que se han establecido los estándares de CO₂, los legisladores deben centrarse en aprobar los incentivos necesarios, particularmente en lo que respecta a los pesos y dimensiones, para fomentar la aceptación del mercado”, concluyó Raluca Marian.

IRU mantiene su compromiso de apoyar un enfoque más inclusivo de los estándares de emisiones, uno que reconozca todo el espectro de tecnologías disponibles para descarbonizar los vehículos pesados.

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