Un conductor de autobús ha presentado ante la Inspección Provincial de Trabajo de Oviedo una denuncia formal por las condiciones en las que se desarrolla su actividad durante los fines de semana y festivos en la Estación de Autobuses de Avilés, jornadas en las que, según indica en el escrito, se producen «graves situaciones de riesgo e incumplimiento normativo que afectan a la seguridad y salud de los trabajadores (conductores) y de los viajeros».
El denunciante señala que la problemática se da, especialmente, los sábados, domingos y días festivos, cuando, según precisa, el andén número 7 de dicha estación, asignado a los vehículos que realizan la ruta Oviedo-Ribadeo-Oviedo, «se encuentra sistemáticamente ocupado» por vehículos que no circulan en esas jornadas y que utilizan esa dársena «como aparcamiento privado». Esta circunstancia, asegura el mismo, se repite cada fin de semana, lo que conlleva que el conductor que realiza tal ruta y debería utilizar ese andén se vea obligado a estacionar el autobús en un andén distinto al previsto en la planificación oficial. A esto añade que, al no haber esos días (fines de semana y festivos) servicio de información ni personal de seguridad en la estación, la situación se agrava cuando ya de por sí resulta comprometida por el trastorno que se ocasiona, según publica La Voz de Asturias.
Y es que, según expone en la denuncia, el cambio improvisado genera confusión entre los viajeros, quienes, al no encontrar el vehículo en el lugar habitual, acceden a la zona de rodadura para tratar de localizarlo. «En determinadas ocasiones, los viajeros invaden la zona de rodadura de la estación al comprobar que el autobús se encuentra en un andén alternativo, quedando expuestos a un riesgo inminente y grave de atropello, caída o colisión», recoge literalmente el escrito. Así, el denunciante apunta en el documento que tales hechos pueden suponer una vulneración del deber de protección recogido en el artículo 14 de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, que obliga al empresario a garantizar la seguridad y salud de los trabajadores en todos los aspectos relacionados con el trabajo. Según el conductor, la situación descrita compromete no solo la integridad física de los empleados, sino también la de los usuarios del servicio, «y si algún día hay algún problema y atropellas a alguien, la empresa va a decir que estabas mal colocado, así que, para protegerme, he interpuesto la denuncia», manifiesta el mismo.
Perjuicios directos a viajeros
En el documento también hace referencia a «perjuicios directos» sufridos por viajeros que, pese a disponer de billete válido, han perdido el autobús debido a la desorganización en los andenes: «los fines de semana y festivos, tenemos que estar los conductores dando voces para que la gente no pierda el viaje, porque no hay ni pantallas ni personal de información que indique a donde tiene que ir la gente». Algún viajero que ha llegado a perder el viaje, apostilla el denunciante, han formulado reclamaciones posteriores ante la empresa operadora porque, asegura, los hechos que denuncia no son aislados, sino reiterados.
El conductor explica, igualmente, en el documento presentado ante Inspección de Trabajo que la problemática ha sido trasladada previamente a los delegados de prevención de la empresa, a la dirección de la misma, al Ayuntamiento de Avilés y al Consorcio de Transportes de Asturias. Lo único que consiguió fue que los delegados de prevención, a su vez, comunicaran formalmente la situación a la dirección mediante correo electrónico, siempre según lo recogido en la denuncia.
Ante la falta de respuesta y soluciones por parte de los organismos anteriores, el conductor ha optado por acudir a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social para solicitar «la realización de una visita de inspección urgente a la Estación de Autobuses de Avilés en fin de semana o día festivo, a fin de constatar in situ los hechos descritos».
También reclama que se requiera a la empresa operadora la adopción inmediata de «las medidas correctoras necesarias que garanticen la seguridad de trabajadores y viajeros en el desarrollo de la operativa», y es que, según reitera, no poder realizar la parada en la dársena asignada no solo afecta a la organización del servicio, sino que incide directamente en la integridad física de quienes trabajan y viajan, sobre todo, cuando se trata de gente mayor o personas con movilidad reducida y, más aún, cuando tienen que realizar trasbordos.



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