La industria de carga aérea se enfrenta a una creciente presión para modernizarse: la digitalización ya no es opcional, y en el centro de este cambio se encuentra el sistema comunitario de carga aeroportuaria (ACCS).
Este actúa como un centro central donde todas las partes de la cadena de suministro de carga aérea pueden intercambiar información y documentos, reemplazando los procesos manuales e inconexos. Conecta a diversas partes interesadas autorizadas, como importadores/exportadores, agentes de aduanas, agentes de asistencia en tierra (GHA), aerolíneas y operadores de terminales de carga.
Los aeropuertos implementan su propio sistema internamente o recurren a un proveedor externo. Su adopción está lejos de ser generalizada. En América Latina, el Sudeste Asiático e incluso Canadá, la digitalización está fragmentada. La situación es mejor en Europa, especialmente en los principales aeropuertos.
¿Qué se puede hacer para impulsar una mayor adopción?
La IATA está avanzando con ONE Record, un ambicioso estándar diseñado para unificar el intercambio de datos en toda la cadena de suministro. El Aeropuerto de Zúrich utiliza su propio sistema a medida. El Aeropuerto de Bogotá implementó un ACCS en 2024 y aspira a ser líder en Sudamérica cuando esté plenamente operativo.
Emirates promueve activamente el uso del ACCS y está contratando a pequeños operadores de carga a quienes capacita para utilizar el sistema. Sin embargo, el camino hacia la adopción no es nada fácil. Existe resistencia por parte de las principales partes interesadas y obstáculos comerciales y técnicos. La falta de confianza en el sistema, junto con la preocupación por la ciberseguridad y las filtraciones de datos, es una de las principales barreras, así como la falta de comprensión sobre el cumplimiento normativo y la gobernanza.
Es muy difícil conseguir la participación de todas las partes, por lo que existen lagunas en la cadena y preocupaciones sobre la implementación y la gestión del cambio, como la capacitación del personal.
Por supuesto, existen claras ventajas : menos papeleo, una cadena de suministro integrada, información en tiempo real que reduce los retrasos, reduce los trámites administrativos y el correo electrónico, y aumenta la ventaja competitiva, ya que los transportistas son más propensos a utilizar aeropuertos con un sistema comunitario de carga.
Sin embargo, primero hay que superar la resistencia al cambio, y los expertos estiman que podrían pasar entre 5 y 10 años antes de que todos los aeropuertos y partes de la cadena de suministro de carga de las aerolíneas integren dicho sistema.



Se eliminarán los comentarios que contengan insultos o palabras malsonantes.