La Federación Europea de Trabajadores del Transporte (ETF) ha expresado su profunda preocupación por las condiciones de trabajo y los posibles riesgos de seguridad en las torres de control de los aeropuertos liberalizados en España, tras una reciente reunión con controladores de tráfico aéreo, representados por el sindicato afiliado a la ETF, Comisiones Obreras (CCOO), en el aeropuerto de Jerez.
La situación pone de relieve las consecuencias más amplias de la introducción de modelos de licitación competitivos en los servicios esenciales de navegación aérea en toda Europa.
Competencia de costes a expensas de la seguridad
En España, varias torres de control de aeropuertos se han abierto a licitación pública en el contexto de las aspiraciones europeas de liberalización. Implementado como medida de rentabilidad, los trabajadores denuncian que el sistema está produciendo consecuencias potencialmente peligrosas.
En el Aeropuerto de Jerez, los servicios de torre son actualmente operados por Saerco en virtud de un contrato adjudicado tras lo que los trabajadores describen como una licitación considerablemente infravalorada, que no tuvo en cuenta adecuadamente las necesidades reales de personal ni los costes operativos. A pesar de estas preocupaciones, el operador aeroportuario Aena procedió a la adjudicación con el visto bueno de la autoridad nacional competente.
Desde el inicio del contrato, los controladores informan:
.- Reducciones significativas de los ingresos en comparación con las condiciones anteriores;
.- Una pérdida constante de personal experimentado que se marcha a buscar empleos más estables en otro lugar;
.- Falta de reclutamiento para reemplazar al personal saliente.
El resultado, según los trabajadores, es una falta crónica de personal que pone una presión insoportable sobre los controladores restantes.
Creciente fatiga y preocupación por las normas laborales
Los controladores describieron que se les contactaba regularmente fuera del horario laboral y se sentían obligados a aceptar tareas adicionales, así como extensiones imprevistas de sus periodos de trabajo, más allá de sus obligaciones contractuales, para mantener la continuidad operativa.
Algunos trabajadores informaron que realizaban tareas durante periodos no remunerados o fuera del horario de trabajo programado, lo que plantea serias dudas sobre la supervisión de las normas laborales en una de las profesiones más críticas para la seguridad en Europa.
“El control del tráfico aéreo depende de la concentración y la confianza”, declaró Gauthier Sturtzer, presidente del Comité ATM de la ETF, tras la reunión. “Cuando la dotación de personal disminuye y aumenta la fatiga, la seguridad se pone en riesgo. La prestación de un servicio seguro no puede depender de la buena voluntad ni del trabajo no remunerado”.
Los trabajadores también expresaron temor de hablar públicamente sobre las condiciones debido a preocupaciones por repercusiones profesionales.
El silencio regulatorio plantea más preguntas
ETF afirma que CCOO planteó formalmente sus preocupaciones a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), pero no recibió respuesta. Los procedimientos legales iniciados por el sindicato confirmaron infracciones que coincidían con los testimonios de los trabajadores. Sin embargo, debido a los mecanismos de cumplimiento, la implementación podría tardar varios años, dejando la situación actual sin resolver.
La ETF cree que esto plantea cuestiones más amplias respecto de la eficacia y la velocidad de los mecanismos de supervisión laboral y de seguridad en entornos liberalizados.
El impacto operativo se siente más allá de la torre
Un piloto de aerolínea presente durante la reunión, que pidió permanecer anónimo, describió un deterioro notable en la cooperación operativa en la mayoría de las torres licitadas. Según el piloto, las comunicaciones se han vuelto más rígidas y menos colaborativas, y los controladores cada vez son más incapaces de adaptarse a la flexibilidad operativa rutinaria solicitada por las tripulaciones de vuelo.
Los controladores, ante la falta de personal y una mayor responsabilidad individual, trabajan estrictamente según las normas, lo que reduce la cultura de toma de decisiones colaborativa que sustenta las operaciones aeroportuarias eficientes y seguras.
Un momento crítico antes de la renovación del contrato
Con el contrato actual pendiente de renovación en poco más de un año, ETF cree que es necesario tomar medidas inmediatas. Permitir que se renueve un modelo basado en la falta de personal y en la presión a la baja sobre las condiciones laborales corre el riesgo de crear un precedente en España y del resto de países.
“Si se logran contratos con estimaciones de personal poco realistas, otros seguirán el mismo camino”, advirtió Gauthier Sturtzer. “Eso podría desencadenar una competencia a la baja que afectaría por igual a trabajadores, pasajeros y la seguridad aérea. Hacemos un llamamiento a los controladores afectados para que se unan a la lucha por un aumento de personal”.
ETF insta a Aena, AESA y las autoridades españolas a:
.- Garantizar el pleno cumplimiento de las normas laborales y las regulaciones sobre fatiga;
.- Garantizar niveles de personal adecuados a las necesidades de seguridad operacional;
.- Fortalecer los mecanismos de supervisión de los servicios de navegación aérea licitados;
.- Asegurarse de que las futuras adjudicaciones de contratos prioricen la seguridad y la sostenibilidad social por encima de las reducciones de costos a corto plazo.
Por último, la ETF insta a la Agencia Europea de Seguridad Aérea a garantizar que las autoridades nacionales afectadas realicen una supervisión adecuada de los servicios contratados. La ETF observa indicios de que Aena es consciente de los problemas operativos en ciertas torres licitadas. Sin embargo, es necesario tomar medidas significativas. Cuando las condiciones laborales se deterioran, la cultura de seguridad también lo hace. Europa no puede permitir que los servicios esenciales de seguridad se conviertan en una carrera por el mejor postor.





Se eliminarán los comentarios que contengan insultos o palabras malsonantes.