Con su destacada campaña SOS en Burtenbach, Kögel ha llamado la atención sobre el impacto del reglamento VECTO de la UE en el sector del transporte. Entre los asistentes se encontraba el viceministro presidente de Baviera, Huber Aiwanger, quien apoya la petición del fabricante de remolques de establecer objetivos de CO₂ técnicamente alcanzables para salvaguardar el empleo, la creación de valor industrial y la competitividad de Alemania como destino empresarial.
VECTO (Vehicle Energy Consumption Calculation Tool) es un modelo de cálculo de la Unión Europea que asigna un valor calculado de CO₂ a los semirremolques. La base legal es el Reglamento (UE) 2024/1610, que exige a los fabricantes reducir este valor simulado para los semirremolques en un 10 % para 2030.
Desde la perspectiva del sector, sin embargo, la normativa plantea un desafío fundamental: los semirremolques no cuentan con un sistema de propulsión propio y, por lo tanto, no generan emisiones directas de CO₂.
Además, la evaluación se basa en datos de simulación en lugar de emisiones medidas en condiciones reales de operación. Según los fabricantes, la metodología no refleja adecuadamente las limitaciones físicas ni la realidad de las operaciones de transporte cotidianas.
Posibles consecuencias:
Multas, aumento del precio de los vehículos y pérdida de empleos.
Según Kögel, los objetivos de reducción exigidos no pueden alcanzarse con la tecnología actual. En consecuencia, la empresa se enfrenta a multas anuales de hasta 64 millones de euros. Para compensar esta carga financiera, el precio de los semirremolques podría aumentar hasta un 50 %.
Dichos aumentos afectarían a toda la cadena de suministro, desde las empresas de transporte hasta los consumidores finales. Asimismo, Kögel advierte que alrededor de 1000 puestos de trabajo están en riesgo. En el sector europeo de semirremolques, las consecuencias de la normativa actual podrían afectar a aproximadamente 70.000 empleos.
Las inversiones en Burtenbach Side están en peligro.
En los últimos años, Kögel ha invertido varios millones de euros en su planta de Burtenbach, incluyendo la construcción de una nueva línea de producción de vehículos refrigerados y la ampliación de las instalaciones para albergar una nave de producción adicional. Sin embargo, estas inversiones y el desarrollo a largo plazo de la planta se ven ahora en riesgo debido al posible impacto económico de la normativa VECTO.
El viceministro presidente de Baviera, Hubert Aiwanger, comentó: «Lo último que necesita el sector del transporte y la logística en estos momentos son cargas adicionales derivadas de regulaciones excesivas e irreales de Bruselas. Nuestras empresas no deben verse sometidas a exigencias irrazonables. Las pequeñas y medianas empresas, en particular, no disponen de recursos financieros ni tecnológicos ilimitados para absorber el impacto de tales requisitos normativos con tan poca antelación. Para muchas empresas, los objetivos de reducción de CO₂ de la UE para los remolques representan una grave amenaza para su viabilidad económica, con consecuencias directas para miles de puestos de trabajo. En lugar de la amenaza de multas, necesitamos soluciones pragmáticas y realistas que generen un ahorro real de CO2″.
Ocho fabricantes impugnan el Reglamento de la UE
Ocho fabricantes europeos de remolques han presentado un recurso legal contra la normativa y solicitan una revisión de su disposición actual. La acción legal no se dirige contra la protección del clima en sí, sino contra los requisitos que las empresas consideran técnicamente inviables y económicamente desproporcionados.
«Ya hemos logrado avances significativos en este ámbito», afirma Markus Siegner, director general de Kögel Trailer GmbH. «Nuestros vehículos, duraderos y ligeros, llevan muchos años contribuyendo a reducir el consumo de combustible y las emisiones de CO₂. La normativa VECTO actual no refleja adecuadamente la realidad del sector del transporte y somete a empresas como Kögel a una enorme presión. Necesitamos soluciones pragmáticas que combinen la protección del clima con la competitividad industrial».
Piden objetivos climáticos realistas.
A través de su campaña SOS en Burtenbach, Kögel solicita una revisión de la normativa VECTO vigente. Según la empresa, el apoyo del Viceministro Presidente Hubert Aiwanger y la acción legal interpuesta por ocho fabricantes subrayan la urgente necesidad de una intervención política.
Desde Kögel mantienen su compromiso con la sostenibilidad, las soluciones de transporte respetuosas con el clima y la innovación. Sin embargo, la empresa destaca que para alcanzar estos objetivos se requieren marcos regulatorios que sean técnicamente viables y económicamente factibles.

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