FlixBus, compañía de travel-tech especializada en el autobús de larga distancia asequible y sostenible, lamenta la reciente interrupción del corredor de autobuses entre Mérida y Sevilla y considera que se trata de uno de los riesgos de un modelo concesional centenario que limita la oferta a un único titular por corredor, y que es cada vez más incapaz de garantizar con seguridad las necesidades de movilidad de los españoles.
La compañía, que en España sólo está autorizada a realizar trayectos internacionales, considera que el modelo concesional estatal, que no respeta la regulación de la UE y que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible insiste en no mejorar, atenta contra la conectividad de Extremadura con otras regiones.
Miles de usuarios llevan semanas sin poder viajar en autobús entre Extremadura y Sevilla, desde que la empresa titular de la concesión VAC 240, vigente hasta marzo de 2027, dejó de prestar el servicio con normalidad. A ello se suma que la resolución de una nueva licitación por parte del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible puede prolongarse durante meses, haciendo que cualquier solución intermedia sea únicamente temporal y no mejore la situación.
El cabotaje en autobús y las conexiones
En 2019, el corredor Mérida-Sevilla transportaba casi 175.000 viajeros, pero la pandemia provocó un desplome de la demanda del que la línea aún no se ha recuperado. En 2024, incluso en un contexto marcado por bonificaciones públicas al transporte colectivo y campañas como Verano Joven, el corredor registró sólo 111.195 pasajeros, un 36% menos que antes de la pandemia. La recaudación también cayó con fuerza, desde 1,08 millones de euros en 2019 hasta 798.313 euros en 2024, aproximadamente un 26% menos. FlixBus considera que tanto este corredor como el resto de los que atraviesan Extremadura tienen un potencial de ingresos y pasajeros muy superior si se permite aprovechar plenamente el cabotaje y las conexiones vía Portugal.
En concreto, la compañía revela que, si el gobierno español siguiese la regulación europea, las numerosas rutas internacionales que conectan Andalucía y Extremadura con Portugal se podrían usar para llevar pasajeros entre estas dos CCAA, reduciendo así el impacto de la suspensión de la concesión Mérida‑Sevilla. Esto se podría poner en práctica inmediatamente ya que decenas de autobuses internacionales trascurren todos los días por distintas ciudades andaluzas y extremeñas y tienen plazas disponibles.
«El cabotaje que ya funciona desde hace más de 10 años en toda Europa es el complemento perfecto para mejorar la conectividad entre distintas regiones de un país sin coste para las administraciones públicas”, afirma Pablo Pastega, VP de FlixBus para Iberia y Sudamérica. “Lo que este caso demuestra el caso de la línea estatal Merida-Sevilla es que, a pesar de todo el dinero público que destina el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, el sistema concesional estatal no resuelve los problemas de movilidad de la población. Por eso, resulta imperativo revisar este modelo, permitiendo que el mercado español se alinee con el europeo y, al mismo tiempo, garantizando una mayor capacidad de respuesta en el transporte de larga distancia”, subraya.
Más conexiones de autobús
El reglamento europeo CE 1073/2009 permite el cabotaje en el transporte internacional de viajeros en autobús y casi todos los países de nuestro entorno lo aplican o han abierto sus mercados nacionales de autobús de larga distancia con resultados concluyentes: más conectividad, más frecuencias, precios más bajos y una oferta más competitiva frente al vehículo privado. En el caso concreto de la VAC 240, FlixBus se ofrece a valorar la incorporación de paradas en los municipios afectados en el marco de sus servicios internacionales autorizados.
Más allá de esta situación puntual, la compañía considera que el problema de fondo no es la crisis de un operador concreto: es un sistema de concesiones que concentra el riesgo en un único titular por corredor y deja a los pasajeros sin alternativa cuando ese titular falla o exige a la administración cambios en las líneas o reducciones de frecuencias, algo que se viene denunciando en muchos pequeños pueblos de España.
FlixBus lleva años trasladando a las autoridades españolas su disposición a operar rutas interregionales en régimen de competencia, sin exclusividad y sin necesidad de compensaciones económicas públicas en los corredores con demanda suficiente. En este sentido, la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) ha recomendado abrir a la competencia el mercado del autobús en líneas de más de 100km y garantizar con recursos públicos que se prestan de forma fiable los servicios a zonas peor atendidas y aisladas.
Pero hasta que ese momento llegue, la apertura al cabotaje sólo requiere de una sencilla decisión política: cumplir con la normativa comunitaria vigente. FlixBus ha comunicado ya a la Junta de Extremadura, que en los últimos meses se ha mostrado abierta a impulsar el cabotaje, su voluntad de contribuir a resolver lo antes posible este problema.





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