El Govern de la Generalitat de Catalunya está ultimando una nueva regulación del sector de las ITV con el objetivo de acabar con la falta de competencia y las largas listas de espera. La reforma permitirá la entrada de más empresas y flexibilizará los precios, aunque mantendrá una tarifa máxima.
l nuevo modelo eliminará los límites al número de operadores, pero impondrá condiciones: las compañías que abran estaciones en zonas más rentables deberán hacerlo también en áreas con menor demanda para garantizar la cobertura territorial.
Actualmente, el sector sufre problemas estructurales como la concentración del mercado —con un operador dominante— y retrasos de hasta cuatro semanas para obtener cita, lo que afecta especialmente al transporte de mercancías.
La reforma también busca evitar errores del pasado, adaptándose a la normativa europea tras anteriores intentos fallidos que fueron anulados por los tribunales.
En cuanto a los precios, se mantendrá un tope de 45 euros, pero las empresas podrán ajustar tarifas según la ubicación. Esto podría reducir el coste en áreas urbanas como Barcelona, donde se prevé que ronde los 30 euros.
El Govern de Catalunya espera que la entrada progresiva de nuevos operadores permita equilibrar la oferta, reducir los tiempos de espera y mejorar la cobertura del servicio en toda Cataluña.
Para Yolanda Redondo, Secretaria General de Transcalit: «La lista de espera para pasar una inspección alcanza las cuatro semanas, lo que fuerza a aparcar los camiones demasiado tiempo, más aún si se les encuentra alguna deficiencia. El colapso, enquistado tradicionalmente en Barcelona, «ya se extiende a Tarragona» empuja a las empresas a pedir cita en otras comunidades, en concreto Aragón, por su cercanía».



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