Aunque llevo varios días sin escribir, vuelvo a estas páginas porque me intriga la convocatoria del sindicato UGT de una huelga indefinida de conductoras y conductores profesionales de los transportes de mercancías y viajeros por carretera para el próximo 8 de junio.
Me intriga porque es raro que sólo la convoque precisamente el sindicato que es más afín ideológicamente al gobierno actual, mientras el resto de sindicatos están callados y ninguno se ha pronunciado públicamente -al menos que yo sepa-, sobre si la van a apoyar llamando a sus afiliados y seguidores a que se sumen y dejen de trabajar, comunicando previamente a sus empresas que van a ejercer su derecho de huelga.
Pero independientemente de lo anterior, yo que a mis 64 años soy digital o tecnológicamente un poco limitado, vamos, que si no fuera porque gracias a que mi hijo pequeño me ha enseñado a seguir con el teléfono móvil redes sociales y leer noticias; he conseguido informarme, más allá de noticias que huelen a más falsas que una moneda de 35 euros y medio, si, me refiero a esos medios de comunicación que llaman en una misma frase camioneros y transportistas los que van a seguir la huelga, que dicen que los camiones funcionan con gasolina y burradas similares; pero en fin que me desvio del tema, allá ellos.
Yo lo que me gustaría es saber si todos esos que llevan meses pidiendo una huelga de camioneros -los conductores y conductoras de autobuses ya sabemos todos que saben muy bien luchar y defender sus derechos-, pero estos que piden a gritos en las redes sociales una huelga, alguno hasta salvaje con piquetes, cortes de carreteras, pinchando ruedas y haciendo lo que haga falta para obligar a seguirla sea al precio que sea. Si esos, que parecen saber mucho de leyes y derechos constitucionales, que por cierto, también recoge la famosa Constitución a las que todos se agarran y pocos han leído, el dereçcho a trabajar en caso de una huelga.
Ahora saltará alguno a criticarme y llamarme de todo, pero yo pregunto: ¿Si en la empresa para que trabajo me paga absolutamente todo lo que marca el convenio de la provincia en la que trabajo?, ¿si me obliga por escrito en las normas internas que firmé a cumplir la ley? Si estoy contento con el trabajo que hago y el sueldo que percibo es justo, al igual que m¡s compañeros y compañeras, sencillamente porque hemos sabido elegir un buen comité de empresa y tenemos unos jefes que cuidan sus trabajadores y seleccionan a los mejores, pregunto: ¿Por qué tenemos que hacer una huelga cuando hemos visto fracasos de seguimiento de otras como Murcia o Navarra?.
De acuerdo completamente que hay que defender el reconocimiento de los coeficientes reductores, el derecho a una jubilación anticipada a los 60 años y el reconocimiento por ley de las enfermedades profesionales, aunque a mis 64 ya no me toque.
Sencillamente que puedo jubilarme ahora mismo porque tengo sobradamente cotizados los años que me corresponden, además con una buena paga porque siempre exigí a lo largo de muchos años que no quería cobrar ni una peseta ni un euro en dinero negro, todo, absolutamente todo en negro sobre blanco en la nómina, pero no lo hago porque me gusta mi trabajo, afortunadamente estoy bien de salud y que coño, no me da la gana, que en España no hay ninguna ley que obligue a los trabajadores de empresas privadas a jubilarse.
Pero ahora yo pregunto a todos esos que piden a gritos en el facebook y eso del tiktok, huelga ¿La van a seguir de verdad o van a pedir vacaciones o viajes para el extranjero? Esos que llaman «comegambas» a los sindicatos, como si ahora cualquiera no pudiera comer gambas, langostinos o nécoras, porque si no pueden hacerlo trabajando si que son «pobres de dignidad» que decía Jesucristo.
Si, esos que echan pestes contra los sindicatos porque se van de cañas con su jefe, se bajan el sueldo por estrenar un camión, ignorante ellos que no saben que la letra que paga su jefe va a salir de su trabajo, esos que aborrecen a los sindicatos y cuando tienen un problema laboral van a un abogado privado pagan, les dan la razón y le prometen indemnizaciones de miles de euros, pero cuando todo se retrasa porque tribunales y justicia en este país van como van, se enteran que el abogado que contrataron especialista en derecho laboral es el mismo del empresario al que demandan, si, si, que conozco más de un caso.
Esos que dicen que hay que parar el país, que hay que exigir derechos justos y se cumplan los convenios, pero cuando rascas a fondo son los primeros que no tienen lo que hay que tener para que su empresa los cumpla con ellos. Les pides nóminas, haces números y te das cuenta de que no, pero se auto-disculpan diciéndote que no, pero que se lo cumplen en un 90, 95 ó 97 por ciento, si, si, pero no al cien por cien. Así que les dices: «mira colega empieza por ti mismo y luego podrás exigir al resto».
Luego sobre los sindicatos, es muy, muy fácil, primero afiliarse, luego acudir a las asambleas, participar, informarte y formarte sobre tus derecho laborales, también sobre las obligaciones, que las tenemos, empezando por gastarse 2 euros en comprar el Estatuto de los Trabajadores, y conocer el convenio de tu provincia. Si después de todo eso no te gustan los que dirigen tu sindicato en la provincia que te corresponde, pelea y lucha por cambiarles por otros, que los hay y muy buenos que se parten la cara todos los días defendiendo a sus compañeros en las empresas. Pero no hables de sindicatos sin conocerlos y ejercer tu derechos y afiliarte que, por cierto, la cuota desgrava en la declaración de la renta.
Sobre mi, sobre si voy a hacer una huelga sobre la que tengo mis dudas que llegue a ser efectiva, si llega el momento el 8 de junio haré huelga. En mis 64 años, con 41 en la carretera ya hice más de una y nadie me comió, ningún jefe como Dios manda me «puteó» por defender mis derechos; confieso que al menos a dos les tiré las llaves del camión a la cara, recogí mis cosas y me fuí a otra empresa. Algo que tienen muy pocos el valor de hacer precisamente ahora que hacen falta camioneros en aquellas empresas que no cumplen al cien por cien con las leyes.
Para terminar, a todos y todas esas que sólo saben quejarse en redes sociales, presumir de marcas de camiones que nos son suyos, defienden eso de que con Franco se vivía mejor, pero vivía el que vivía, les trataban como esclavos y llaman a su jefe «el amo»; si no tienen lo que hay que tener para defender sus derechos laborales reconocidos por leyes, y siguen llorando, a esas y esos, mejor que se lo hagan mirar muy bien, porque en vez de redes sociales lo que necesitan de verdad es una consulta de psicólogo, sobre todo para que dejen de vomitar unos y otros, odio y resentimiento contra una profesión tan bonita.
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